Mañana trasladan a mi madre a un centro de convalecencia del que tengo buenas referencias y está al lado de casa. Se va del hospital de Sant Pau con la cabeza bien alta, tras romper el corazón de más de un sanitario. A las enfermeras, a pesar de que la han tratado con mucho cariño y paciencia, ha terminado odiándolas un poco tras una mala singladura, con indios incluidos sentados en círculo. Hoy, una mujer horrible le pedía plumieres para niños de fuera, pero ella no ha cedido ni un palmo. No volverá a caminar sola aunque intuyo que vamos a viajar sin parar.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Más cerca que nunca de los tres
Mañana trasladan a mi madre a un centro de convalecencia del que tengo buenas referencias y está al lado de casa. Se va del hospital de Sant Pau con la cabeza bien alta, tras romper el corazón de más de un sanitario. A las enfermeras, a pesar de que la han tratado con mucho cariño y paciencia, ha terminado odiándolas un poco tras una mala singladura, con indios incluidos sentados en círculo. Hoy, una mujer horrible le pedía plumieres para niños de fuera, pero ella no ha cedido ni un palmo. No volverá a caminar sola aunque intuyo que vamos a viajar sin parar.
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3 comentarios:
Casi casi tres años sin piti! CAMPEONA!!!!!!!!!!! Muaaaaaaaaaaaaa!
Silvia.
Bien, bien, bien!!!!!Plas, plas, plas (aplausos)
No me quito el sombrero ante tí, porque no llevo, que si no...
Felicidades, guapa!
(Ah, y a ver si nos vemos más, aunque no sea en el Wok Gu)
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