lunes, 23 de julio de 2007

Apagón general en Barcelona desde las 11

de la mañana hasta ahora. Algunos barrios aún no han recuperado la electricidad. Los comerciantes están que trinan, los empleados felices sin poder dar palo al agua, los empresarios enfadaditos, los hospitales han tenido que operar en braille y los capitostes de Fecsa-Endesa se han pasado la mañana silbando y mirando hacia otra parte mientras los técnicos recorrían el subsuelo, buscando el fallo del empalme porque han ardido dos transformadores (edificios). Nos hemos quedado sin semáforos, momento en el que los aborígenes han aprovechado para cruzar por donde les venía bien, especialmente para provocar accidentes. En fin, una ciudad se queda sin luz, hay millones de euros en pérdidas y los ciudadanos, mayormente, se agilipollan.

Por mi parte, he dejado de trabajar cuando se ha agotado la batería del portátil he descongelado la nevera (ya puesta...) y me he tumbado a leer "Un placer fugaz", la recopilació epistolar de Truman Capote. Un placer. No hay mal que por bien no venga, como dijo Aquel.

lunes, 16 de julio de 2007

Ahora mismo he empotrado en mis orejas unos mini

auriculares por donde oigo algo de jazz para no oír los ronquidos de un vecino. Estaba en mi mini despacho, acabando unos documentos, concentrada, confiada, cuando una respiración fuerte, rítmica, cojonera, ha invadido el silencio de la noche.

Hay pocas cosas que me sacan de quicio: la estupidez como elección, el ruido al comer que hace la gente cochina y los ronquidos. Yo ronco d-e-v-e-z-e-n-c-u-a-n-d-o. Vale, me lo han dicho alguna vez, o como comentario vuelapluma de alguna amiga viajera que espera resignada la respuesta "pues tú también", o susurrado por algún interfecto con la complicidad tontorrona que parece conferir una intimidad transitoria, y mal entendida en algunos casos.

El caso es que hay un capullo que ronca en mi ventana, bueno, relativamente cerca, a un piso por arriba o por abajo, y se me ha ido la concentración a Cuenca. Ahora mismo no sé si irme allá a buscarla, y de paso aprovecho y me doy una fiesta mayor en cualquier pueblo ya que es verano, o me arriesgo a quitarme los auriculares a ver si el roncador ha parado (o ha muerto).

Me he arriesgado. Ya no lo oigo. Si ha muerto me enteraré mañana. Si sólo ha parado temo que me enteraré algo más pronto. Por si acaso, seguiré con los auriculares puestos.
Lo de irme a Cuenca tampoco hubiera estado mal.

viernes, 13 de julio de 2007

Nuevo comentario (¿o debería decir

mordisco?) de un libro en Interletraje. Si te llevas el portátil a la playa hasta podría ser una lectura de verano (el bloc, no el libro.)

miércoles, 11 de julio de 2007

En este momento del año, cuando seguimos

acudiendo al trabajo pero como si no porque la mente ya está en el TI de Cancún (es un poner), ha caído en mi correo, de parte de Eva, un estupendo resumen sobre la gestión del tiempo laboral.

El dibujo viene de Lees Doodles.

viernes, 6 de julio de 2007

Estaba mi madre (84 añazos) despotricando de

tanto anuncio en los intermedios cuando ha dejado de echar sapos y culebras por la boca para jalear el anuncio de Martini donde sale George Clooney en blanco y negro. "Este es el único anuncio que vale, hombreya" (sonrisilla).

Moraleja: mientras hay vida, hay ganas (por lo menos en mi familia.)


marededéusenyor

lunes, 2 de julio de 2007

Hoy quería escribir una entrada con

flashback, por darle un toque David Lean en "Breve encuentro", pero al parecer el 2 de julio de 2006 estaba muy ocupada (o muy atontada) y no dije nada sobre el año y un mes sin fumar. Bueno, hoy hace dos años y un mes. Cuando cumplí los dos años, hace un mes, (entrada más tonta me está saliendo) pensé que no volvería a escribir nada sobre mi tiempo de abstinencia hasta dentro de seis meses. Pues va a ser que no. Sigo con ganitas y mientras sea así continuaré dándome ánimos en mi parcela de cyber. El sábado cené con Vicens y con Eva. En una de las sobremesas pillé, como siempre, el celofán de su paquete de tabaco (como están casados, fuman lo mismo y son prácticos sólo acarrean un paquete). Me calma los nervios jugar con el celofán, mira. Pues ese sábado, además del celofán, agarré un cigarrillo y lo desmenucé. Siempre aviso antes (que te cojo un piti para desmenuzarlo) porque hay quien se enfada si les pillas un cigarrillo y no te lo fumas delante suyo. Bueno, Vicens y Eva no, pero cuando me vieron contuvieron la respiración un segundo y mira que me conocen. Y yo me pregunto ¿tan grave es la cosa como para que los otros se alteren cuando me creen en peligro de recaída? Aunque la pregunta exacta casi mejor sería ¿tan mal se lo hice pasar a todo el mundo a mi alrededor cuando dejé el tabaco? Igual si. Ya he dicho que no está siendo fácil.



La música que acompañaba a Laura Jesson y Alec Harvey

viernes, 29 de junio de 2007

Menta no sobrevivió a la última invasión de lupus

y ayer la tiré a la basura. Lástima, porque podría haber sido una buena planta. Voy a intentarlo otra vez porque poniendo a reciclar las revistas que guardo para leer (y nunca leo) encontré el sobre con semillas de algo que nos envió el Ayuntamiento a los ciudadanos hace un par de meses o tres. ¿Las semillas caducan? Ya verás, mi manía de plantar de todo un día me llevará a mimar una planta carnívora sin saberlo, o una enredadera que crecerá hasta más allá de las nubes y me arrastrará hacia Dorothy. O hacia el gigante.