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domingo, 18 de mayo de 2014

Lo cierto es que Podemos

Dentro de siete días votaré, por primera vez en mi vida, a un partido que no es el PSC. El 25 de mayo apoyaré con mi voto a Podemos, un partido surgido de la necesidad social de encontrar respuestas a los problemas que vivimos y al deseo de construir una vida mejor.

Dejé el PSC hace un año, más o menos. Sigo siendo socialista pero dejé de confiar en un partido que ha dado mal nombre a mi ideología. Claro que conozco a personas que se dedican a la política desde esas siglas con el corazón. A estas personas les agradezco su trabajo y las admiro, pero el partido y sus vericuetos, contra más lejos, mejor.

Cambiar de opción ha supuesto volver a la incertidumbre, al análisis, a la búsqueda de mis iguales, que no tienen porqué cobijarse bajo el paraguas del socialismo. Lo importante es que mis iguales también quieran mejorar lo cotidiano bajo las premisas de la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Mientras escribo, estoy medio viendo, medio escuchando, una entrevista que le hacen en televisión a José Mujica, presidente de Uruguay. "Los pobres de África no son de África, son de la humanidad". Cada entrevista o reportaje que leo sobre este hombre me reconcilia con la vida y con mis ideales. Y, encima, nacimos el mismo día.

Como dice el aforismo, "si crees que puedes, estás en lo cierto, y si crees que no puedes, también estás en lo cierto". Yo sí quiero cambiar este mundo. Una vez, una amiga a la que no veo tanto como quisiera me dijo con energía arrebatada que no quería dejar de ser idealista, aunque sabía que era ir a contracorriente. Por eso somos amigas.

El 25 de mayo volveré a pasar un domingo metida en un colegio electoral, apoderando a este nuevo partido que, de salida, pinta bien. Romper el bipartidismo y agrietar el monolítico poder de la derecha en Europa es el objetivo.