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miércoles, 23 de septiembre de 2009

¡He aprobado el C de catalán!

Con un par de ovarios, ¡caramba! En medio el tratamiento por el cáncer me examine y ¡lo he pasado! (prueba indiscutible de que los milagros existen, incluso para ateas). El dragón del catalán murió, por fin. Uuuuuá. Uuuuuuuá. Soylamejoooooor.

Bueeeeeno, me he quitado un peso de encima. Ahora podré optar a trabajos que exigen el C y eso amplía el abanico de posibilidades.

¡Lo bueno no ha hecho más que empezar!

jueves, 17 de septiembre de 2009

Ayer fui a ver "Olor d'ocell" el Versus Teatre. Te la recomiendo.

Pero ayer también había partido del Barça. Resultado, una platea algo desangelada. A las dos actrices que llevan la obra a buen puerto (Mònica Lucchetti y Virginia Sánchez) no les importó y salieron a escena dándolo todo
Lucchetti, excelente, como siempre. Sánchez a muy corta distancia. Me dejó impresionada su registro para el drama, que no conocía.

El texto, escrito también por Virginia, se basa en la relación de dependencia de dos presas. Una, recién llegada al ambiente sórdido de la cárcel. La otra, una veterana. Cada una dará algo a la otra. Y cada una perderá también algo.

Una obra intensa, vital, que reclama tu atención desde el primer momento y ya no la suelta hasta el saludo final.

La obra se acaba este domingo, así que ya te puedes dar prisa. Y si sacas las entradas por Atrápalo tienes un 50% de descuento.
Aquí, una crítica.
Aquí dónde sacar entradas con descuento.
Aquí la sinópsis.

Y aquí una llamada a todos los programadores culturales: a ver si hacéis un poco de caso al trabajo que se ofrece en salas pequeñas. No siempre es magnífico, como en "Olor d'ocell", pero es la cuna del teatro y ya se sabe que las cunas tienen que ser cómodas para que las criaturas crezcan con salud.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Para estrenar septiembre, pensaba escribir un

artículo poniendo en solfa a todas las personas, amigas, conocidas o saludadas, como diría Pla, que se reincorporan a su trabajo tras unas vacaciones pagadas y cuentan lo mucho que sufren por ello. Pero he cambiado de opinión. A quien no sepa apreciar el valor de tener un trabajo en los tiempos que corren, que le den. Y a quien no tenga el valor de cambiar de trabajo, si tanto le amarga, que le den también. Yo lo he hecho y así me va, pero por lo menos mi insomnio viene por el recuento diario de deudas, no por infelicidad.

Voy a enlazar ahora mismo, en cuanto termine el párrafo, con un artículo de un blog que he encontrado por casualidad sobre comunicación y tercer sector. Tanto el continente como el contenido son excelentes. Por ello, recomiendo su lectura, no sólo para quien esté relacionado con alguna ONG de la forma que sea, sino para toda la sociedad civil. Bueno, y también para la militar, que daño no les va a hacer.

La entrada del blog en cuestión está aquí.