
El sábado, en
Informe Semanal, durante el reportaje del acelerador de partículas, una física intenta explicar una parte del
experimento con ejemplos para el pueblo llano.
La científica, animosa, inicia una preciosa parábola: en una habitación hay un montón de personas normales y corrientes cuando, de pronto, entra la Jolie. Hasta aquí bien. Y sigue: todas esas personas quieren acercase a ella, osea, todos van a "darle masa" a la incauta Angelina, ignorante de lo que le va a pasar.
Seguí la explicación con interés hasta lo de "darle masa", cuando pasé de escucha activa a carcajada estruendosa. La pobre física se metió en un jardín: "Voy a contar al mundo el cirio que hemos montado para averiguar como empezó el Universo con un lenguaje sencillo y llano. ¡Upps, debería haber pensado un poco más el lenguaje sencillo y plano!". Y es que, cuando te pasas la vida entre protones es normal hablar raro.
A mi, que me cuesta poco imaginar el mundo en forma de cómic, con lo de "darle masa a Angelina Jolie" imaginé un montón de gente pasando kilos y kilos de sus cuerpos a la pobre chica, quien a su vez intenta huir despavorida de la habitación de marras dándose contra las paredes. Anda que soy ella y aparezco por el
CERN.