Por si las moscas, te repito el enlace: http://www.segundamano.es/vi/13453150.htm?ca=8_s
Es una monada, yo lo he disfrutado alguna vez, es una monada y te aleja del transporte público.
ido la concentración en la plaza Sant Jaume. El resumen es "acabó bien y el servicio de transporte puerta a puerta se ha reanudado".



Para personas como Pilar, y otras que aún están peor, existe un servicio "puerta a puerta" que consiste en que uno de los 50 taxis adaptados les lleva de la puerta del punto A la puerta del punto B. Por este servicio pagan 1,25 euros, igual que un billete de autobús.
Bien, pues Roser Torrentó, la gerente del Institut Municipal de Disminuits, ha decidido eliminar este servicio a partir de septiembre porque los autobuses de Barcelona están adaptados, o sea, cuentan con una rampa de acceso y dos plazas a compartir entre sillas de ruedas y cochecitos de bebé.
En septiembre cualquier persona que vaya en silla de ruedas, tenga la disminución que tenga, sólo podrá ir en bus, pero se acabaron los taxis adaptados a precio de transporte público colectivo. La Asamblea de Usuarios del Transporte Puerta a Puerta han colgado esta página web para explicar su versión.
En contraposición a los planteamientos de una representante de los discapacitados físicos, al parecer la gerente Torrentó contestó que se fueran acostumbrando y que con la práctica las personas que van en silla superarían los escollos. Para hacer un símil de los escollos lo mejor es que te sitúes mentalmente:
- te mueves en una silla de ruedas eléctrica, que pesa unos 40 kilos, más tu peso.
- no puedes mover las piernas
- no puedes mover el cuerpo
- tienes suerte porque puedes mover las dos manos (he dicho manos, no brazos).
- vives en una calle de cuesta pronunciada, a seis manzanas de la parada de autobús.
- llueve, o hace frío porque es noviembre, o enero, y esperas en la parada del bus, con esa parsimonia que les caracteriza a partir de las 10 de la mañana.
- tu bus no te abre la puerta de la rampa porque ya lleva dos cochecitos de niño y no hay espacio. O dos personas en silla de ruedas, y no hay espacio.
- por descontado, olvídate de moverte en horas punta. No cabes.
No puedes hacerte una idea ¿verdad? Bueno, esa es la situación de Pilar y de muchas más personas en Barcelona.
Y si el bus para, necesitas ayuda para subir la rampa, y para abrocharte el cinturón de seguridad una vez arriba. Claro que los otros pasajeros te echarán una mano, por descontado. Al fin y al cabo tu vida, como la de Blanche Deveraux, depende de la bondad de los extraños, y en Barcelona somos buena gente, pero de eso no se trata.
Es duro estar atada a una cama, a una silla, a una máquina que respira por ti por la noche; estar ligada a que te levanten de la cama, a que te acuesten, te bañen. ¿No es suficiente? ¿Hay que arrasar con uno de los pocos medios de independencia que puede tener una persona con discapacidad? Además, conociendo un poco las gerencias de los institutos públicos, seguro que las razones aducidas son del género imbécil y relacionadas con la economía, ¡apostaría mi mp4, mira lo que te digo!
Barcelona es la única ciudad de Europa con el servicio “puerta a puerta” para personas con gran discapacidad y la gerente del Institut Municipal de Disminuits lo quiere eliminar. Como protesta, un grupo de disminuidos físicos han convocado una concentración.
Vayas o no en silla, si estás en Barcelona puedes participar. Mi amiga Pilar tampoco iba en silla cuando era pequeña. Fue la vida la que la puso ahí. Yo iré a la concentración, por ella, por el tangai que se puede montar con 300 sillas de ruedas protestonas y los mossos d’esquadra y porque como no sé lo que la vida ha pensado hacer conmigo, por si las moscas.
significa que me han votado 5 veces. Oye, que muchas gracias a todos los que queréis votarme pero no podéis. Y a los que me votáis y no os conozco, abrazos y todo os doy. A partir de hoy, como esto de los premios acaba en abril, hasta ese momento desconectaré de votaciones, premios y cosas por el estilo, porque de vez en cuando me meto en la web a ver cuantos votos llevo, y no. Por cierto, he descubierto un autobús que da la vuelta al mundo: sale de mi casa, llega a Colón, incluso más lejos, y me trae de regreso. No, no, no voy a hacerme entusiasta del transporte público. Sólo constato que si me gustase un poco igual hasta podría desplazarme por ahí con metro y bus. Eso sí, esta mañana dos gestiones me han costado tres horas y media. ¿Debe haber tenido ya un accidente el que me robó la moto? Humm...