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martes, 31 de diciembre de 2013

2013, vete a la mierda. No lo puedo expresar

con menos rotundidad. Bueno, sí puedo pero no me da la gana. Te lo mereces. Te quedan horas, bonito, y cuando suenen las doce pienso brindar por 2014 sin dedicarte siquiera un recuerdo.

Mundo: a ser felices y a seguir al pie del cañón. La vida es un baile y mientras estamos en ella ¡hay que bailar!
 


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cinco meses, día más, día menos, y sanseacabó

el tratamiento anti-cáncer. Cuando llegue el día habrán sido seis años largos, duros, pesados, repletos de efectos secundarios, de dos quirófanos mayores, de un hígado roto, sin pelo, sin fuerza, sin aliento.
También, y más importante, habré vivido una historia de amor con mi entorno, el inmediato y el otro.
Cinco meses más y sanseacabó. Cuatro, tres, dos...




lunes, 11 de noviembre de 2013

A veces mi corazón suena como un caballo desbocado. Otras

veces como un perro gruñendo al compás de 2 x 2 y hasta me ha parecido escuchar un fragmento de la coreografía de West Side Story. Me he perdido el sonido de una cuarta válvula, pero una no puede estar pendiente de todo. Por si quieres ponerte en mi lugar, durante la ecocardiografía un médico chileno bastante mono y bastante joven me estaba clavando el mango que untan de gel para escucharnos por dentro, y eso desconcentra a cualquiera.

Al parecer,  tengo un corazón estupendo, y esta vez no hablo de generosidad, amor al prójimo y otras majaderías. Hablo de músculo, de válvulas, de arterias... todo bien.
Además, hoy he aprendido que cuando en una película le rajan el cuello a alguien y sale la sangre a borbotones es porque se han cargado la carótida. Que la aorta es la jefa de las arterias. Que cuando la sangre vuelve al corazón entra más oscura, pero vuelve a salir rojo Pantone 186C, cargadita de oxígeno. Seguramente todo eso lo aprendí en algún momento, entre la composición del huevo de gallina y la disección del hámster aunque ya lo olvidé, como tantas otras cosas.

Lo que no sabía era que si respiras hondo durante la ecocardiografía, el corazón se esconde detrás de los pulmones y es un rollo porque hay que volver a empezar. Ha sido una suerte que el cardiólogo que me ha atendido y me pedía amablemente que aguantase el aire para que los pulmones no se pusieran chulitos no olvidase ni una sola vez pedirme que volviera a respirar.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Ser mujer, rubia y catalana no es una buena

combinación en estos tiempos que corren por encima de nosotros.

De niña no entendía porqué debía ceñirme a ciertas actitudes sólo por el hecho de ser mujer (pon la mesa, no te cuelgues de los camiones de reparto del butano con los patines... ).

Mi melena rubia no mejoraba las cosas; tenía que insistir mucho para que no me tomaran por rara cuando abría la boca solo por no pensar como el resto (se le llama inteligencia creativa). Salir de la mediocridad nunca ha estado bien visto.

Nacer en Cataluña, en mi caso, sí fue una elección. No mía sino de mi madre, madrileña. Si hubiera sido por mi padre, catalán de tercera generación, podría tener doble nacionalidad argentina, mexicana o habría nacido en Madrid, ciudad de sus amores y de los míos. Cosas de la vida.

Ahora vuelvo a sentirme tan indefensa y asqueada como cuando defendía mi derecho a ser, sin etiquetas ni cortapisas. Resulta que el pueblo catalán, los catalanes, la ciudadanía, así, englobándonos a todos, celebramos el éxito de la manifestación de ayer con motivo de la fiesta mayor de Cataluña. Pues mirad, no es así: los que decís esto mentís como bellacos, tanto los medios de comunicación públicos de mi autonomía, pagados por todos y manipulados por unos pocos (CiU, ERC), como la asociación que organizó el tangay de ayer, subvencionada con el dinero de todos (no sólo de los independentistas), como los aprovechados que se están subiendo al carro como el que apuesta todo al rojo, tomando el camino fácil.

La independencia de Cataluña, además de "muy siglo XIX" me parece la peor idea que se pueda tener para organizar un territorio, porque sale de la víscera y de la manipulación política. Respeto la idea, porque soy así de natural, pero exijo que los salva-patrias no me incluyan en el paquete como una pieza más de la propaganda, porque aquí somos pocos, nos conocemos todos y sabemos de qué pie calza cada uno.

lunes, 29 de julio de 2013

"Ensayan con los españoles para ver cuánto aguantan"

Reproduzco un artículo publicado en el blog Seres libres. Es una entrevista a Susan George, una mujer de la que no se oye hablar lo suficiente en este país.

Estadounidense de nacionalidad francesa, Susan George (1934), activista y pensadora, es presidenta de honor de la Asociación para la Tasación de las Transacciones Finacieras y ayuda a la Ciudadanía (Attac). George denuncia el “austericidio” al que se somete a España
PACO CERDÁ| VALENCIA Decir de Susan George que es una activista y pensadora es empequeñecer la figura de esta combativa estadounidense de 78 años afincada en París. Y su ensayo El Informe Lugano, en el que imagina un terrorífico escenario ecológico, económico, laboral y social hacia el que abocaba el capitalismo del siglo XXI, constituye una biblia para los movimientos sociales y el anticapitalismo. George asistió en Valencia al Máster en Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional de la UV. La activista advierte de que “la democracia está en peligro ante el ataque de la clase de Davos: una clase transnacional desvinculada de la suerte del resto de la sociedad y compuesta por las altas finanzas, las empresas transnacionales y algunos gobiernos que consideran que la democracia es demasiado lenta”.
 -Usted denuncia el “austericidio” de Europa. -Es que la actual política de austeridad, en particular en Grecia y España, es inaceptable. Es inaceptable que la mitad de jóvenes españoles no tenga trabajo. ¿Para quién se gobierna? Porque esa es la gran cuestión en democracia. Las constituciones de Estados Unidos, Francia -y me imagino que también la de España- subrayan que el pueblo es soberano. Pero con este principio de austeridad aprobado por Europa, ¿se gobierna para la gente o para los mercados financieros?
-Cree entonces que el pueblo ya no es soberano…
-El pueblo está deviniendo cada vez menos soberano. Y con el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza de la UE se está robando no solo el poder a los ciudadanos, sino también a los representantes de los ciudadanos. Por tanto, ni tenemos democracia directa, ni democracia representativa.
-Pero apenas reaccionamos…
-Está el frente de los indignados y algunos huelguistas. Pero la última huelga en España no ha tenido éxito. Y pienso que es porque la gente tiene miedo de perder su trabajo. Yo comprendo ese miedo, porque el miedo es la disciplina de una sociedad capitalista, que usa el miedo individual para disciplinar y calmar la población con el objetivo de que acepte lo que le digan. De hecho, creo que los griegos y los españoles son como ratas de laboratorio para ver qué nivel de castigo y sufrimiento puede ser aceptado por esta sociedad sin que la gente se rebele. Eso puede alentar al fascismo.
-¿Considera que la extrema derecha saldrá reforzada?
-Es el paradigma clásico que ya vimos en los años 20 y 30: el poder de la extrema derecha. Pienso que es normal. ¿Hacia dónde se volverán las personas sin formación? Mirarán al vecino, al inmigrante que tienen al lado… Desgraciadamente, es una reacción que ya hemos visto y para la que hemos de estar preparados.
 -Con la crisis, la población española ha redoblado sus críticas contra los sueldos y privilegios de los políticos. ¿Eso es desviar la atención de lo importante?
-¡Pero si son los banqueros a los que deberían criticar! La actual crisis es la continuación de lo que ocurrió en 2007 y 2008 por culpa de los banqueros y, en España, de la burbuja inmobiliaria, que al final también era culpa de los bancos por dar préstamos imprudentes y alimentar esta burbuja. Sin embargo, cuando estalló la burbuja, fue el Estado el que asumió la deuda privada. La deuda pública de España era muy moderada cuando estalló la crisis. Sin déficit y con el 50% de deuda pública, cuando se permitía tener hasta el 60%. ¡Estabais perfectos, mejor que Alemania! Pero el Estado cargó con la deuda de los bancos. Y ha gastado muchísimo dinero para capitalizar y salvar los mismos bancos que habían causado el problema. Por eso la deuda pública aumentó muy rápidamente. Es una respuesta muy larga a la pregunta, pero no es el coche oficial de los políticos lo importante, sino que el Estado gobierna para los mercados financieros y no para el pueblo. Se ha castigado a los inocentes y los culpables han sido recompensados.
 -¿Y, ante ello, qué pueden hacer los ciudadanos españoles?
-Unirse. Unirse los estudiantes, los parados, los jubilados, los trabajadores, los sindicalistas, los agricultores… Todo el mundo ha de unirse contra esta realidad. Porque la clase de Davos, que es la que gobierna por ellos, está muy unida.
-En Pakistán, una niña que quería estudiar ha sido víctima de un atentado que casi le arranca la vida. ¿El mundo está loco?
-No, el mundo no está loco. El mundo musulmán de los talibanes es sexista, machista y tiene un miedo terrible a la mujer, a la sexualidad de la mujer y al poder de la mujer. Y cuando ellos tienen el poder, lo utilizan para oprimir a las mujeres. Puede llamársele locura, pero responde al interés de los hombres por coartar la sexualidad femenina.
 -Si Karl Marx resucitara y viera esta Europa, ¿qué pensaría?
-Él pensaría que la guerra de clases está acabando y que los ricos la están ganando. De eso trata mi próximo libro, que publicará Planeta en España en febrero y que se titulará El Informe Lugano 2. Cómo ganar la guerra de clases. El subtítulo procede de una frase de Warren Buffet, la tercera fortuna del mundo, que escribió: ‘Hay una guerra de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que está haciendo la guerra, y la estamos ganando’.
 -Es cierto.
-¡Claro! Y por eso hay que unirse y no dejarse perder. Porque en juego está la democracia y todo lo que hemos hecho desde el siglo XVIII. Todo aquello que los europeos hemos hecho desde el fin de la II Guerra Mundial. Todo lo que los españoles han hecho desde el final del franquismo.

domingo, 5 de mayo de 2013

Felicidades mamá, aunque no sepas quién soy

Cuando, con sesenta y pico, me repetías lo mucho que echabas de menos a tu madre que murió siendo tú tan joven, pensaba que eras muy pesada. Y recuerdo también una de tus frases recurrentes: "ya me echarás de menos cuando no esté". Es verdad todo. Estos últimos cinco años has ido perdiendo la poco consciencia que te dejó aquel ictus tan grave el día de Nochevieja. Al principio, me conocías de forma intermitente, aunque para ti he sido tu hermana, tu prima, una mujer que te cuida y, sobre todo, tu madre. Pero, de vez en cuando, aún me reconocías. Ahora hace tiempo que ya no. Echo de menos poder explicarte las tribulaciones por la que estoy pasando, de las personales y de las de siempre. Echo de menos tu voz. ¿Como hubieras tenido la voz de ancianita? Supongo que fuerte, como siempre, segura, un punto desafiante y sorprendentemente dulce cuando menos lo esperaba.

Creo que jamás me he saltado el Día de la madre. Esta vez sí. Me rompe el corazón verte tan destruida. Pensé que era tan valiente como tú para estas cosas. Lo soy para otras, llevo toda la vida demostrándolo, pero me duele tanto pensar en ti tal y como estás. Te congelé en el tiempo guapa, alta, energía pura, subiendo las escaleras del colegio para rescatarme de aquel lugar horrible que me separó de ti a los cuatro años.

Tienes 90 y aún ríes con mis tontadas, aunque no sepas que soy yo. Como dice Pedro Guerra en una de sus canciones: "Hazlos reír y te darán la vida". Eso es lo que yo quiero, mami, que sigas en mi vida. Te quiero de aquí al cielo.

martes, 23 de abril de 2013

Cuando espero el bus me saludo con el hombre

que mendiga en el súper que hay junto a la parada. Es un rumano grandote, harapiento, que cuando no pide dinero está removiendo las basuras en busca de cualquier cosa con la que pueda trapichear y ganar unos céntimos.
Anoche, como siempre, salía con Coco a dar la vuelta a la manzana y tope con él frente a la portería.
--Hola guapa.
--(Susto, consecuencia directa de ir por la vida en modo zombie) ¡Ah, hola!
Y me brinda la gran sonrisa de siempre que nos saludamos.
Se acerca mucho. Mi fiera Coco olisquea pipís ajenos. Le devuelvo la sonrisa.
--¿Estás casada?
--Sí. (Ya, pero en aquel momento pensé que era la mejor respuesta. Como si no hubieran mujeres casadas desmembradas por los puertos del Mediterraneo).
--¿Tienes hijos?
Me asalta la sospecha de si, además de mendigar y recoger hierros viejos, el hombre tiene un tercer empleo como empleado del padrón.
--No --y sigo sonriendo mientras señalo a Coco, mostrándole la sustituta de la prole con la que mi marido imaginario y yo no hemos sido bendecidos.
--Yo tengo siete.
Me envío una nota mental: "Si me ofrece quedarme con alguno, di no".
--Y soy viudo, mi mujer murió, pobrecita.
Coco sigue a lo suyo un poco más lejos, metida entre los arbustos del parque. Ya veo que voy a tener que batirme el cobre sola.
--Ah --respondo sin perder la sonrisa, un poco tensa ya.
--Vivo con mi cuñada. Ella tiene ocho hijos, quince en total.
¡Sopla! Ahora ya se me ha pasado el susto y empieza a interesarme la historia. ¡Quince chiquillos!
--Yo te saludo siempre ¿a que si? --me pregunta sin perder la sonrisa.
--Y yo a ti también --por si las moscas.
--Pues la próxima vez que me veas, dame algo de dinero. ¡Quince hijos! --exclama tirando la cabeza atrás y mirando el cielo, negro como el carbón sin no fuese por los focos del Camp Nou.
Mi parte racional está a punto de responderle que no todos son hijos, y que tampoco hace falta tomar como misión vital repoblar la Tierra.
Pero mi parte emocional sólo puede pensar: ¡esto es marketing directo, qué caramba!
--Bueno... --señalo como una mema a Coco, que sigue a lo suyo--, me voy...
--Buenas noches guapa. ¡Te quiero mucho!
--Buenas noches, adios, adios... --y me meto entre los arbustos, a buscar a esa perra ingrata y cobarde.

miércoles, 10 de abril de 2013

El escrache molesta a una buena parte de las personas

de orden de este país. Así nos lo muestran las noticias. Por pura coincidencia, estas personas de orden cobran unos sueldos astronómicos por ser diputados, miembros de consejos de administración, rancios tertulianos, etcétera.

Es posible que a personas de bien les inquiete ver como unos cuantos van a la puerta de un representante del pueblo a pedirle cuentas por el trabajo que no ha hecho.
Les doy la razón. Hacen bien en inquietarse aunque opino que esta forma de incordiar y tocar las narices que ha escogido la asociación Afectados por la hipoteca es ruidosa y logra hacerse un hueco en los medios de comunicación, pero también es inocua y tiene hasta un punto inocente.
En cambio, a mi me inquieta que sigamos tan tranquilos, suspirando de alivio cuando nos dicen que en 2014 se termina lo malo. Que apenas tenemos que aguantar 91 semanas más, veinte meses de nada, sorteando facturas, recibos y plazos como los que buscaban al soldado Ryan.

Pero lo que más me molesta es el cinismo de los que critican el estallido del descontento popular poniendo el daño que se les hace a los niños de los increpados por delante. Los niños desahuciados que se quedan en la calle o pasan a dormir en un coche o no tienen más remedio que acogerse a Servicios sociales porque sus padres no tienen ya con qué darles una vida, estos niños ¿no importan, no cuentan, son transparentes, meras cifras?

Personas de orden, dejad a los niños tranquilos y decid las cosas por su nombre: el escrache no molesta, intranquiliza. Algunas revoluciones empezaron con menos.



sábado, 6 de abril de 2013

A los 50, o te llamas Sharon Stone

o eres invisible para el mundo. Y no lo digo por añorar los piropos de obra, que el otro día un gañán me susurró algunas barbaridades al pasar a mi lado que me devolvieron a los ´80.
No es el físico o el sexo lo que me importa, sino la falta de oportunidades laborales para las mujeres a partir de una edad.

No somos nada, chica. Nada. Algunas entidades sociales trabajan para encontrar resquicios por donde colar a alguna candidata en las murallas de los recursos humanos, casi siempre sin éxito.
Por lo que hace a los organismos públicos, no existe la reconversión profesional para personas de mi perfil. No lo entienden, no saben que hacer con mi experiencia. A mis 50 recién cumplidos le corresponde una reincorporación al mercado laboral tras una vida cuidando de la familia. Incluso pueden entender que sea una abuela moderniki que haya negado el pan, la sal y el canguro gratuito a sus hijos y quiera ganarse unas perrillas. Pero te aseguro que una mujer permanentemente en formación, con excelente experiencia laboral en una profesión que exige ir seis meses por delante de la vida y que es capaz de darle sopas con honda a los de 20 y 30 no es perfil para ellos.

Por eso, y porque prefiero gestionar mi incertidumbre, un día decidí que me convertía en empresaria y eso he hecho, montar una empresa de comunicación. ¿Otra más? No, la mía (la nuestra, porque somos dos, mi socio y yo), que se diferencia de las otras porque sabemos lo que queremos y lo que hacemos. Y sabemos mucho. El otro día, una amiga que trabaja en un organismo público me enseñó un folleto hecho "dentro", con ayuda de la imprenta. Horroroso. No tienen dinero, esa es la excusa para hacer las cosas de cualquier forma. Pero, ¡ep! aquí viene lo bueno, a los que la mandan les parecía precioso.

Esa es la pena. Que cualquiera con un ordenador se convierte en diseñador, en comunicador, en community manager (de eso hablo otro día, porque me tiene contenta el mercado, vendiendo un mes de trabajo por 40 euros).

La amiga del folleto me preguntó "¿qué te parece?" y se lo conté. Apenas había empezado cuando me pidió que lo dejara correr, que ya se hacía a la idea. Pero sus jefes, enamoraos de aquel truñito. Y ese es el drama. Ofrecemos calidad, pero los que compran no la saben reconocer.

A lo peor, tengo que aplicar ese aforismo apócrifo, dicen que chino, que invita a ser flexible como un junco cuando sopla el viento.
Pero es que me cuesta dejarme mecer por el viento de la mediocridad que corre desde hace años. ¿Debo dejar de pelear y rebajar las expectativas? ¿Quizá aceptar ser canguro de los nietos de otras? Mientras tanto, las facturas impagadas se amontonan.

sábado, 23 de febrero de 2013

Es invierno, hace frío y nieva. Los telediarios

llenan las pantallas con noticias sobre lugares donde ha nevado, personas que se tiran bolas de nieve y reservan unos minutos a entrevistar a gente que dice que hace mucho frío.
La monarquía y los políticos corruptos de este país pueden estar tranquilos.