ayer acabó de manifestarse una inflamación con dolorcito en el codo derecho (Gracias Dios mío por hacerme rarita, ergo ambidiestra) y sobre las once de la noche, cuando estaba disfrutando de una copa de bailey's en mi nueva gran cama heredada, se rompió una pata. Una vez Indiana y yo nos recuperamos del descabalamiento me puse a hacer bricolaje. Terminé a medianoche, sacando el somier (sí, con el brazo a la mierda) y durmiendo sobre el colchón directamente en el suelo. Mi perra, encantada. Así se ahorra el salto.
Mi madre empieza a mostrar signos de rebelión cuando la devuelvo a la clínica el domingo por la noche. Ayer, tras la cuesta, las rampas y el ascensor, justo al llegar a su habitación del internado me dijo: "hala, vámonos que yo aquí no me quedo". Eran las diez de la noche, momento del día en que suelo ser bastante persuasiva, que me lo dice a las tres de la tarde y me la traigo de vuelta a casa cuesta abajo.
En mayo se incorpora una persona nueva a mi vida (mi casa, mi nevera, mi cama si alguna noche tengo suerte y libro... ). Se llama Susana y viene a cuidar a mi madre cuando yo esté produciendo para mantener a la abeja reina. Es boliviana, como Magalí, la santa que ponía en orden mi casa y a la que acabo de licenciar tras tres años de servicios porque estoy en un momento de prioridades. Menos mal que Susana es íntima amiga de Magalí y ésta me ha prometido ponerla a marcar el paso si se desmanda. Espero que mime mucho a mi madre, además de todo el resto de cosas que ha de hacer con ella.
Aprovechando la jerga militar que me ha salido en el párrafo anterior(cuando organizo, organizo, y me sale el instinto alejandromagnífico), aprovecho para compartir contigo que los periodistas me tienen hasta más arriba de lo razonable con motivo de las crónicas y noticias sobre la Chacón.
La Ministra de Defensa está embarazada. Pues os jodéis, pero empieza a resultar cansino que cada noticia escrita, radiada o emitida lleve la coletilla "viaja acompañada por un médico/pediatra/ginecólogo".
A ver, plumilla de tres al cuarto (el despectivo vale también para el presidente, el consejo de administración y los subsiguientes cargos que te dicen qué y cómo transmitir. Vuelvo a empezar que hasta yo me pierdo con tanta subordinada.
A ver, plumilla de tres al cuarto, Juan Carlos de Borbón también lleva médico a cuestas, y la Princesa de Asturias cuando ha estado embarazada. Y muchos ministros y otros altos cargos, si lo precisan, llevan un equipo médico adecuado para la dolencia que sufran en ese momento. Totolahaba. Hostia. Vale ya de tanta tontería.
Es ministra, está embarazada y planea seguir en activo hasta que las contracciones lleguen en oleadas de diez minutos. Pues te jodes si no te gusta, y empieza a transmitir lo que a todos los españoles nos importa de su trabajo: la intención, la gestión y el resultado de la suma de ambos.
La carrera de periodismo es una de las más fáciles, por eso la escogí, porque no tenía ganas de dar palo al agua. Pero la profesión de periodista es una de las más difíciles. Y no hablo de alcanzar la excelencia, aún menos en la generación eseemeese. Simplemente pido oficio y ganas de no sumarse a la mediocridad del momento.
Uff, para desahogarse es mucho mejor esto del bloc que llorar con una peli. Hala, me largo a comprar un somier.