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miércoles, 27 de junio de 2007

La Ley Integral no es el problema

Publica Mujeres en Red el vídeo de la rueda de prensa que dio ayer la Red Feminista Estatal de Organizaciones contra la Violencia de Género. Estas mujeres, alertas ante la campaña contra la Ley integral contra la violencia de género, decidieron explicar su punto de vista. Por eso esta entrada plagia el titular de la fuente donde lo saqué, el blog de Montse Boix. Como los romanos imperiales y los japoneses post-imperiales, una servidora piensa que si alguien ya lo ha dicho bien, ¿para qué intentar mejorarlo, aún más si cabe la posibilidad de no conseguirlo?

Arriba tienes el vídeo. Si te pasas antes por el blog enlazado entenderás más cosas. Y si te lees la ley ya tendrás casi toda la información que necesitas para captar el asunto en su magnitud. El resto lo sacaras de un análisis crítico de los medios de comunicación y, quizá, de observar la relación de aquella pareja que tienes cerca y que no acaba de "sonarte" del todo bien.

El maltrato a una mujer "porque es mía y de nadie más", porque "es una inútil que no haría nada sin mi", porque "sabe que llego cansado e insiste en cabrearme", y así podría seguir hasta el día del juicio, no ha lugar en mi concepción del mundo.

¿Hay mujeres que maltratan? Si. Desde luego que sí. Aunque muchas menos, el sexo que te toca en la rueda del cromosoma no inhibe la capacidad de ser cafre. Las sutiles diferencias entre mujeres y hombres que sufren maltratos son:

- En seis meses llevamos 44 mujeres asesinadas a manos de sus parejas. No voy a decir que aquí no pasa nada, pero aún pasa poco. ¿Empezamos a acostumbrarnos a la noticia? Me temo que si, aunque espero equivocarme. (Ah, me importa un ardite si en Suecia aun mueren más mujeres. Eso solo significa que los suecos aventajan en bestialidad a los españoles.)

- Ha sido necesaria una ley especial para proteger especialmente a las mujeres agredidas, cuando a estas alturas de civilización nuestras leyes deberían ser capaces de proteger a cualquier persona, con independencia del sexo que gaste.

- Es frecuente, cuando se habla de maltratos contra mujeres, que alguno poco seguro de sí mismo estire el cuello y suelte "pero ellas también son malas". Mira, tonto, no se trata de que sufras de cerca a la madrastra de Blancanieves. Se trata de que por mal que me caigas, por mucho que me irrites o por mucho que te diga que te quiero, no tengo derecho a pegarte, a maltratarte, a manipularte hasta que pierdas el sentido de la realidad, hasta que sientas miedo si tardas más de diez minutos en regresar de la panadería o tengas un ataque de pánico si me planchas la falda azul en vez de la roja, que es la que deberías haber imaginado que quería ponerme hoy, inútil. Tampoco tengo derecho a matarte por ninguna de las razones anteriores ni por todas las que se me pueden ocurrir. Sencillo ¿no?

Por cierto, si por casualidad cae por aquí un maltratador que está dudando entre suicidarse o asesinar a su mujer o a su ex-mujer, que busque ayuda o que opte por intentar la primera opción. Sí, soy beligerante con este asunto y con otros muchos, pero hoy estoy hablando de mujeres que han tenido la mala suerte de cruzarse con la persona equivocada y no haber encontrado ayuda para escapar.

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