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miércoles, 28 de febrero de 2007

Hoy he pasado media vida en el metro.














Empiezo a agobiarme. Mi vida es un transbordo. Lo único bueno que tiene el transporte público es que me permite ir abandonando libros para que otros los encuentren, o no. En lo que va de semana ya he hecho circular cuatro libros.

Quiero una moto ya. La próxima semana, a poco que pueda, me acerco a Suzuki.

lunes, 26 de febrero de 2007

La verdad es que la cancioncilla del vídeo que

colgué ayer me tenía obsesionada. Me sonaba (atención persona normal, que a mi la música no me suena como a ti), me sonaba la música, iba diciendo, al soniquete que va cantando en bucle el quinto ayudante de la Muerte cuando viene a por nosotros en delegación porque la Jefa está ocupada en otros asuntos. Imaginaba al quinto ayudante en naranja, como un lama canijo, despistado y más preocupado por encontrar algo que sólo él sabe que busca que en ir haciendo un viaje por persona, así que nos va recolectando para regresar pronto a su hogar. Y los que vamos encontrándonos en la cuerda eterna nos dedicamos a charlar unos con otros, tú qué por aquí, a mi me ha pillado desprevenido pero mira ya estamos, no, si quién más quién menos, qué canta el de la túnica, ni idea pero suena mono ¿no? Mujer, ralla un poco, ah, no, pues a mi me acompaña. Pues un poco todo esto me sugería la canción. Era como oír cantar a la abuela de Björk. Y a ti no sé, pero cuando yo tengo una obsesión me encallo y no hay forma de salir hasta que esa obsesión se desvanece. Total, que me he puesto a buscar el origen de la banda sonora del vídeo que colgué ayer (BSO, eso es dignificar un vídeo youtube y lo demás son historias) y, por supuesto, he encontrado todo. Una vez más vuelvo a sorprenderme a mi misma (debe ser por eso que no acabo de disociarme) al comprobar que el objeto de mi obsesión, cuenta la leyenda, es una canción de cuna que una niña ¿salomónica? le canta a su hermano pequeño para explicarle que el padre ha palmado. Todo cuadra en el universo.
Sasi sasi o to aro aro
O angi si nau boroi amu
Ni ma oe e fasi korona
Dolali dasa na, lao dai afuimae
Afuta guau mauri, Afuta wela inomae


Sasi sasi ae o angisi nau
Boroi nima oe e fasi koro na
Dolali dasa na, lao dai afuimae
Afuta guau mauri, Afuta wela inomae
Y como no soy una persona cruel, te dejo la traducción.

domingo, 25 de febrero de 2007

¿Dónde demonios está Matt?

Matt Harding es un diseñador de videojuegos que se define a si mismo como viajero y mal bailarín. En este video pasea por medio mundo, ejecutando un bailecillo que, junto con la música de fondo (la que probablemente oigamos antes de morir) convierte este vídeo en una pieza hipnótica. Qué buena idea. Por cierto, este vídeo lo he robado sin el menor sentimiento de culpa del blog de Richard, que siempre encuentra cosas curiosas en la red. Sobre Matt, el bailarín del vídeo, hay más información en Youtube

jueves, 22 de febrero de 2007

De pronto, un día te levantas y una buena noticia

salta a tus brazos, en este caso a los míos. El diario gratuito 20Minutos ha decidido suprimir los anuncios de prostitución. Felicidades. Es una decisión arriesgada (no tengo cifras, pero van a perder una pasta inhumana) pero socialmente ejemplar. El Congreso se ha cuadrado, por fin, y ha dicho que nanai a legalizar la prostitución y 20Minutos ha decidido arrimar el hombro. ¿Qué hará el resto de la prensa española? Nada. ¿Me estoy arriesgando con la afirmación? No. Y si me equivoco, escribiré "subestimé a los diarios de mi país" cien veces en este bloc, sin cortar ni pegar (pero que va a ser que me voy a ahorrar el trabajo, por desgracia.)

Recuerdo una conversación de café hace más de un año en la última agencia de publicidad fashion-somos-lo-más donde trabajé sobre legalizar la prostitución. En aquel momento, menos el jefe y un señor tangencial, el resto éramos mujeres. Tres de las seis que éramos veían del todo natural que la prostitución fuera reconocida como una trabajo para que las prostitutas tuvieran seguridad social y una pensión, y además, si una mujer quería ser puta, ¿qué problema había? Una tiene derecho a hacer lo que quiera con su cuerpo.

Esas mujeres confundían chupársela al novio con meterse en la boca decenas de pollas en cualquier estado por diez euros, veinte un completo y veinticinco sin condón y hacemos lo que tu quieras mi amor. Estas mujeres que tanto defendían la libertad de las prostitutas a hacer lo que quisieran con su cuerpo no sabían nada, por suerte para ellas, de la sordidez y la marginalidad, de la pérdida de respeto por una misma, de costillas rotas, ceja abiertas, pezones arrancados, desgarros vaginales a causa de violaciones con cualquier cosa que se tiene a mano.

Tampoco creo que se planteasen el auge de la prostitución infantil, la importancia del comportamiento social común en la construcción de las generaciones que nos suceden, ni tantas otras realidades alrededor de la prostitución. Como esas mujeres que no entendían la diferencia entre cobrar por dejarse follar, maltratar, vejar y trabajar en una agencia ("es lo mismo", dijeron) hay muchas, demasiadas. Saco espumarajos de rabia contra el machismo celtibérico, pero que las gilipollas sean mujeres jóvenes universitarias, pretendidamente informadas, presuntamente actualizadas al segundo, me saca de quicio, quizá porque soy mujer. Menos mal que mi cotidianidad, tanto con los hombres como con las mujeres que me arropan, está llena de inteligencia. Y de (buenos) sentimientos. Bueno, pues eso, a ver si hay algún diario más que se suma a
20Minutos.

martes, 20 de febrero de 2007

¿A que no sabías que todos tenemos un garbanzo?

Hasta ayer, yo tampoco. Pero el profe de lindy-hop insiste en que nuestro garbancito (cigronet, dice él) tiene que comunicarse con el garbancito de la pareja. A mi, sinceramente, lo del garbancito porque lo dice él, que es un tipo capaz de llevar con dignidad los pantalones de Harpo, pero no me gusta. Prefiero no tener un garbanzo flotando y menos si la legumbre habla. En fin, resumiendo, ayer tuve mi primera clase y hoy seguía hecha fosfatina. Xavi, impecable, como siempre. El resto de hombres, menos uno alto, rubio, con gafas y monísimo (que debe tener doce años) unos cenutrios, pero de los cenutrios que cuando les dices "ducha" te contestan que no hablan inglés.
Igual no hacemos amiguitos, ya veremos. Xavi y yo vamos a lo mismo, a divertirnos y echar unas risas; el resto, en especial dos de los cenutrios, se lo toman en serio, queriendo aprender los pasos y todo. Lo peor es cuando insisten en equivocarse toooodo el rato. Yo no soy Pavlova, vale, pero ellos no serán Gene Kelly ni en cinco reencarnaciones. Hala, viva el karma.
En otro orden de cosas, el viernes por la noche, antes de subirme a un tren hacia casa de Dani y Marta (experiencia inenarrable lo del tren que aún no he superado, con neonazis, niñas que intentan frenar el tren porque se han dejado al novio en el anden y flipaos tocando palmas a dos centímetros de orejas ajenas) tuve que cubrir la presentación de una asociación de hombres a favor de abolir la prostitución, que en eso estamos. Bernat y Vicent, un encanto de criaturas. Me gustó conocerles.

lunes, 19 de febrero de 2007

Un par de veces al mes, más o menos

me llega un mensaje de la Red de Acción Urgente de Amnistía Internacional, pidiendo que envíe cartas solicitando que no ejecuten a alguien, o que a tal persona se le aseguren sus derechos. Las cartas van dirigidas a las autoridades de diversos países, que en todas partes cuecen habas. El caso es que las cartas llegan, en ocasiones los mandatarios contestan y los llamamientos funcionan. Poco a poco.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Tremendo y peligroso momento el de esta tarde,

mientras, de pie, trataba de no chocar con nadie en el autobús. Iba mirando las musarañas cuando un pensamiento ha venido de la nada y se ha instalado dos segundos largos y hondos: "creo que ahora podría fumar un cigarrillo y no pasaría nada". Hace 17 años pensé lo mismo a los seis meses de dejar el tabaco. Fume uno y ya no paré hasta hace apenas nada.
Esta vez han pasado veinte meses hasta que el pensamiento verdemoco se ha materializado. O soy más sabia o mi mente va más lenta. La gran ventaja es que ahora sé que sí pasa, y no me apetece volver a pasar por todos estos post de nuevo con lo que conlleva. No, no. Pero ¡qué cojonudo! el pensamiento verdemoco sigue ahí, dando vueltas, y dando por el saco también. Para compensar, le voy a hacer tal tortilla de patatas a mi madre que apuesto que después de cenar llamará a un notario de urgencia para testar a mi favor (de una vez por todas... )
A ver si el mandala me ayuda a mantener la serenidad.

No, si va a ser que esto de la publicidad funciona.

Ha sido anunciarme en un foro y poner el aviso en mi blog, que me han salido dos parejas, dos. Uno, un mandón que sin conocerme me decía "yo soy el hombre que estabas buscando" o algo por el estilo (pobrecillo) y otro San Xavi, the best. Cuando me ha llamado para ofrecerse he empezado a dar saltos de alegría por casa. Quien dice "saltos" dice "convulsiones". Esto de buscar y encontrar es genial. En la vida también pasa. Debe ser por eso que no busco, por si acaso (mala frase para soltarla la madrugada de San Valentín.)

Bueno, que eso, que en breve Xavi y yo vamos a ser las estrellas del Lindy-Hop Él más, porque ya tiene su currículo como bailarín. Pero yo le iré a la zaga, porque bailar bien, bien, pues no mucho desde que dejé el clásico (en serio) pero como una vez me dijo un andaluz al oido entre sevillana y sevillana, con los ojos entornados, la voz ronca y sacando pecho: "hay que ver que mal bailas, ¡y que arte le echas!" (fundido en negro.) El mejor piropo que jamás recibió una bailarina, o bailaora o yo misma. Ea.

martes, 13 de febrero de 2007

Billet-doux: busco a un hombre ¡ya!

Sin complejos, ágil, al que le importe poco lo que diga la gente, que se deje arrebatar por mi ritmo sin perder el suyo, y que nunca, nunca, me deje caer.

Si eres hombre, vives en Barcelona y tienes libre el:
lunes 19 febrero y el miércoles 21 de febrero, de 21.30 h a 23 h
y el sábado 24 de febrero, de 11 h a 14 h

O te va mejor el:
sábado 24 de febrero, de 18 h a 21 h
y el domingo 25 de febrero, de 16 h a 21 h

¡apúntate conmigo a aprender a bailar swing! Vaaaaaaa. ¿Qué te cuestaaaa? Xfavoooooor. (Sí, estoy en una lista de espera, aguardando que se apunten hombres y desesperada porque no me llaman y me voy a quedar sin swing.) Te lo pasarás bomba y sólo por 18 euros que vale el cursillo. ¿A que no está mal?

Si lees esto y eres mujer, o australiano, y conoces a algún hombre en Barcelona que quiera aprender a bailar swing, ¡pásale el contacto!

Podrás tener otras parejas de baile,
pero te aseguro que no serán como yo.

domingo, 11 de febrero de 2007

Ayer tuve un pensamiento que en estos

casi dos años sin cigarrillo no se me había ocurrido. Estaba viendo un reportaje sobre Vinicius de Moraes (dios sustituto cuando Wilder está de vacaciones) y la atención voló de él al recuerdo de mi misma hace años, cuando iba a locales ocuros a escuchar música en directo. Por lo general, cuando no tengo al lado a alguien que me obliga a divertirme, me gusta sentarme en un rincón y observar. Entonces hacía lo mismo, solo que fumando sin parar. Anoche, como una revelación, supe que el humo me servía como cortina tras la que esconderme. Ahora no tengo donde esconderme, aunque no creo que eso sea necesariamente bueno.

jueves, 8 de febrero de 2007

Por fin alguien de la profesión con sentido común

Ya era hora. Andreu Buenafuente ha rechazado el premio Micrófono de Oro, de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión. No es que lo rechace porque tiene muchos --que los tiene-- y le da palo ir a Ikea a por otra estantería. Noooo. Buenafuente ha dicho que no lo acepta porque en la misma edición le han dado uno a Federico Jiménez los Santos, el individuo que pone verde a cualquiera que no piense como él aprovechando que trabaja en la COPE, y por ahí no pasa.
Abajo, la cita de Buenafuente, publicada en "El País".
Siempre he dicho que este chico vale mucho.


"Ante la libertad de premiar está la libertad de rechazar el premio, y este Micrófono de Oro lo rechazo porque no quiero estar en el mismo palmarés que un personaje cuya concepción de la radio es por completo ajena a la mía. Yo respeto mucho esta profesión, y la forma que tiene esta persona de llevarla a cabo me ofende. No es la radio que a mí me gustaría para este país. Se puede optar por la discrepancia en silencio, pero yo he optado por decir en voz alta que no soporto estos premios salomónicos que tratan de honrar colores imposibles. Así tratan de decir que todo vale, y poco a poco se va pudriendo el periodismo. Y quería dejar clara mi discrepancia. En voz alta".



lunes, 5 de febrero de 2007

"Solo nos pertenece aquello que podemos salvar en un naufragio"



(Lo dijo alguien inteligente más o menos así pero no recuerdo su nombre.)

viernes, 2 de febrero de 2007

Mucho hablar de jazz y yo sin acordarme que es

día 2. Casi me dejo mi tradicional entrada "hoy hace tanto tiempo que dejé de fumar". Pues son exactamente un año y ocho meses. Veinte meses si sólo sumo una magnitud (¿magnitud se llamaba en EGB? No sé...)
Veinte meses es ese tiempo inconcreto que tienen los niños pequeños que siempre me intranquiliza. Por eso, cuando un niño puede mantener la cabeza erguida trato de no preguntar la edad a quien le lleva a cuestas, por si me dicen "veinte meses", y sonriendo esperan que les devuelva el favor del dato con algún "anda, pues que grande está". Nunca sé si veinte meses son mucho o poco, en el caso de un bebé, me refiero. Sin tabaco son mucho, contando día tras día. Y tampoco sé yo lo grande que tiene que estar un bebé, pero he contrastado de forma empírica (Roser, tu me entiendes) que la frase "qué grande está" gusta. Esto de la infancia ajena es complicado. La propia también, aunque eso merecería entrada aparte y ahora mismo no.
Otra cosa que también me intranquiliza, aunque no sé si sólo pasa en Cataluña por si es una traducción literal, es que los bebés no tienen edad, o años, o meses. Los bebés tienen "tiempo". "¿Qué tiempo tiene?" ("Quin temps te?") + "Veinte meses" ("Vint mesos") es una situación de pesadilla. (Brlrlrlrl sólo pensarlo.) Además, veinte no es una magnitud fácil (vamos a poner que se llame magnitud). También es verdad que ya soy mayor para saber contar de doce en doce. No, si sí, pero nunca he sabido contar.
Eva, con toda confianza, puedes entrar a degüello y aclararme lo de las magnitudes y las catalanadas (si de paso pones los acentos y las comas en su sitio, estupendo.) Hazte a la idea que estoy en uno de esos pupitres que tanto extrañas (¡Ja!)
Lo dicho, un año y ocho meses sin fumar, minuto a minuto. Hoy he vuelto a desnudar de celofán un paquete de Camel. Eso, entre otras cosas, es lo que significa minuto a minuto. La bomba. Buff.

Fantástica emisora de radio por internet con canal

de jazz en directo que va a parar a mis favoritos preferidos (redundante, pero cierto): ICAT FM
Ahora está sonando Speak Low, de Billy Holiday. Maravillosa para escucharla sola o mientras mato correos de trabajo a las mil de la noche de un viernes. Toda vida tiene un ying y un yang y la mía debe tener dos, aún no se si yingues o yangues. Quizá tenga dos de cada, como soy piscis.
Qué curioso, el jazz es uno de los pocos estilos musicales (por decir algo) que no me dan miedo
.
(Y ahora suena Yardbird, de Miles Davies. Hummmm.)