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sábado, 6 de diciembre de 2014

Hoy, los españoles celebramos que tenemos una constitución

que aunque no nos impide matarnos, como mínimo, nos lo pone más difícil, que tratándose de España ya es mucho.

Debería ser un día festivo, en el que todos fuéramos partícipes de lo que representa que un país tenga una carta magna en la que basar la convivencia, pero no es así.

En España, nuestra pobrecita constitución es una adulta que quiere salir por ahí, conocer otras realidades, expandirse, variar de ambiente, pero a la que sus tutores obligan a comportarse como una adolescente, unos tutores que no dejan de ser personas aterradas por dar el paso siguiente: dejar que la constitución crezca y cambie.

La Consti cumple 36. El año pasado, para conmemorar los 35 años, el maestro Forges dibujó una viñeta en su honor. Para mi, la crítica que muestra sigue vigente y por eso la comparto contigo, a ver si estás de acuerdo.


www.forges.com