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lunes, 29 de noviembre de 2010

Pasó el 28N, el día en que las catalanas y los catalanes escogíamos

el partido que nos gobernará los próximos cuatro años. Mi opción, el socialismo, ha sufrido un descalabro y ha ganado CiU, una coalición de la derecha neoliberal catalana (CDC) y de la derecha cristiana catalana (UDC) . ¿Qué nos ha llevado a la izquierda social a no ser la primera opción de los trabajadores ¿La crisis? ¿La decantación a la derecha que sobrevuela Europa y siempre que van mal dadas? Ni idea, no soy analista política. Sólo sé que si el partido que ha logrado los mayores avances sociales y económicos desde la instauración de la democracia (PSC) no ha logrado que eso calase en el electorado, algo está haciendo mal.

Ahora, reflexión y renovación. Habrá un núcleo (amplio) de arribistas, maestros en decir siempre lo que toca, que se quedarán sin trabajo. No me preocupan, como tampoco me preocupan los diputados que estarán cuatro años en la oposición, cobrando más de 43 mil euros. Pero no puedo evitar pensar en las personas comprometidas que dejaron trabajos seguros para aportar su experiencia al proyecto tripartito desde la Aministración, que se quedarán en la calle para que entren los compromisos de CiU. Al revés no pasó. El gobierno tripartito tuvo mucho cuidado en no echar a nadie de su puesto de trabajo por razones políticas. Sí, soy sensible a la buena gente que se queda en el paro.

¿Qué nos espera con CiU? Arrimarán su sardina al ascua del PP español sin dejar de sonreír al PSOE, porque son expertos nadadores entre dos aguas, siempre machacándonos con la consigna "hacemos lo mejor para Cataluña" (Goebbels ya lo dijo. repite muchas veces una mentira y la masa acabará pensando que es verdad). Pero lo que sí sabemos es lo que han hecho hasta ahora:


1. Financiación ilegal de la coalición CiU y sus fundaciones: caso Palau de la Música.

2. Felip Puig, número dos de Artur Mas, involucrado en el caso de corrupción de ADIGSA (no es el único caso en el que altos mandatarios de la coalición están involucrados).

3. Macià Alavedra, ex-consejero de Economía con Jordi Pujol, y Lluís Prenafeta, ex-vicesecretario general de Presidencia de la Generalitat, detenidos en otra operación anti-corrupción que se desarrolla en Santa Coloma.

4. Artur Mas Barnet, padre del próximo presidente de Cataluña Artur Mas, defraudador fiscal investigado por una fuga de capitales (2 millones de euros en su caso) a través del Banco LGT de Liechtenstein.

5. Unión Democrática, rama política de la conservadora Iglesia catalana y su líder, Durán i Lleida, que han acusado al tripartito catalán de ignorar las familias, ocultando que tal gobierno ha dedicado cuatro veces más recursos que cuando ellos gobernaron.

Podría continuar, pero la red está llena de información sobre las tropelías de CiU. Esto no importa a la hora de votar. Ni tampoco lo que el gobierno tripartito ha hecho en un tiempo récord (7 años) y que CiU no hizo durante los 23 que estuvo en el Gobierno.

Estas elecciones no las he vivido con intensidad. He hecho algo de ciberactivismo y he explicado mi opción política siempre que me la han preguntado (quizá algunas veces también la he contado sin que me pidieran opinión ;-). Me alegro por la subida de participación y espero que, en medio de los cambios que habrá en todos los partidos que han salido perdiendo (PSC, ERC), sean capaces de realizar una oposición constructiva y enérgicamente atenta, para que Millets, Puigs (que estará dentro del gobierno), Alavedras, Prenafetas y Mas Barnets no puedan volver a pensar que Cataluña es su coto. Ah, y para que no nos arranquen los avances sociales que hemos conseguido.

Atentos a la privatización de la Sanidad Pública, que ya intentaron hacer hace 7 años, al aumento de colegios concertados y bajada de colegios públicos y a la restricción de pensiones. Y si no, al tiempo ;-)

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Me sumo a la condena de la Generalitat de Catalunya por la

masacre de Gdeim Iziko (Sahara Occiental) perpetrada por Marruecos con la complicidad de medio planeta. Las negritas son mías:

La Oficina de Promoción de la Paz y los Derechos Humanos de la Generalidad de Cataluña expresa su condena por el uso de la violencia en el asalto al campamento saharaui de El Aaiún.
A pesar de la confusión que actualmente aún se cierne sobre el asalto al campamento de Gdeim Iziko, de la capital del Sáhara Occidental, desde la Oficina de Promoción de la Paz y los Derechos Humanos debemos rechazar en primer término el asalto de las autoridades marroquíes a un campamento organizado para protestar pacíficamente por la defensa de los derechos de los saharauis. Un asalto que hasta ahora parece haber provocado una decena de muertos, además de numerosos heridos y desaparecidos.
Los derechos fundamentales, que forman parte de la seguridad de los seres humanos, y que no pueden ser respetados ni ejercidos en el Sahara occidental, han sufrido un nuevo ataque.
El conflicto por el Sáhara Occidental sobrevive desde hace más de tres décadas, alimentado por la intolerancia y la falta de voluntad para buscar una salida política negociada y un reconocimiento de derechos a una población que se encuentra marginada y desatendida, si no fuera por el atención que le presta la cooperación internacional de larga duración.
Los intentos de negociación auspiciados por Naciones Unidas, aquellos que proponen una solución regional o incluso aquellos que sólo interpretan la resolución del conflicto en clave nacional, no podrán prosperar en un contexto en que la falta de diálogo y la represión ante cualquier forma de protesta son reacciones que las autoridades marroquíes repiten continuamente en momentos en que se dan oportunidades para el diálogo y la paz.
Marruecos debe entender que, desde el punto de vista internacional, no puede seguir manteniendo una situación anacrónica en el Sáhara Occidental, ya que la falta de respeto de los derechos y el no reconocimiento del derecho de un pueblo a disponer de su territorio y de su forma de autogestión, lesiona su propia imagen.
Un país que afirma haber hecho avances fundamentales en el terreno de la democratización y del fomento de los derechos humanos ha de poder afrontar de manera estratégica, y no únicamente táctica, la búsqueda de una solución negociada al conflicto.
Marruecos ha hecho en los últimos años reformas constitucionales, ha modificado el código de la familia y ha proclamado su adhesión a los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas. En este contexto no puede continuar obstruyendo la búsqueda de una solución negociada.
La Unión Europea, los organismos internacionales y el Gobierno español tienen en este contexto un papel relevante a jugar. Deben hacer entender a Marruecos que tener relaciones privilegiadas con sus socios del norte también implica el mantenimiento del respeto de los derechos humanos y la búsqueda de un futuro común y compartido para las poblaciones que conviven en uno y otro lado del Mediterráneo.
Barcelona, 9 de noviembre de 2010
Más información: Territorios ocupados minuto a minuto