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jueves, 30 de abril de 2009

Nunca he tenido un pueblo al que regresar,

en vacaciones o en un puente largo, ni del que celebrar patrones y fiestas mayores. Soy barcelonesa de pura cepa, así que de peque le tenía cierta envidia a los del cole y la calle que sí tenían un punto de retorno.

Quien sí lo tiene es mi amiga Majo. Recuerdo que una de las primeras conversaciones que mantuvimos, un fin de semana en una casa rural o algo por el estilo, fue sobre su pueblo. Bueno, yo le llamo pueblo pero una versión apócrifa del Antiguo Testamento empieza así:
"Dios creó Alcoy y al mirarlo vio que era bueno. Y más tarde Dios pensó como protegerlo del viento y del fuego y creó el resto del mundo a su alrededor".

Hace años estuve en Alcoy por San Jorge, su patrón, pasando unas fiestas de Moros y Cristianos invitada por Majo, y aún sonrío al recordar aquellos días y aquellas noches. Quien haya estado sabe de qué le hablo. Quien no, ya está tardando en ir, porque describirlo es difícil.
Gente hospitalaria y cariñosa la de Alcoy, sí señor. Me lo pasé bomba

Aquí un vídeo que me ha enviado mi amiga y que me apetece publicar en el blog, pero mejor verlo en directo y, si tienes tanta suerte como yo, acompañado de un alcoyano o de una alcoyana, si eres capaz de seguirles el ritmo. Ellos juegan con ventaja porque llevan la fiesta en la sangre, pero al menos hay que intentarlo.
Por cierto, en el minuto 7:18 del vídeo hay una pequeña muestra de Moros y Cristianos.

domingo, 4 de noviembre de 2007

lunes, 8 de octubre de 2007

Soy una campeona. Como todos los lunes de octubre,

hoy me tocaba ir a Cornellà por la tarde. He recordado que me hacía la A2 de noche y con una Vespa, universidad-casa, casa-universidad. Y también he recordado que los domingos, con la misma Vespa, me iba a Castelldefels ha hacer un programa de radio. Así que me he armado de valor y he ido con la moto hasta Cornellà. Han sido 15 kilómetros de ida y 15 de vuelta, como una reina, pasando por Esplugues (ya, Xavi, ya, que está a la vuelta de la esquina. Cuando tienes razón, tienes razón.)

Cosas importantes:
- En el trayecto hay unas cinco gasolineras. (A mi me tranquiliza tener cerca combustible).
- Después de practicar nueve rotondas, les he perdido el miedo, que no el respeto.
- He tardado veinte minutos de Barcelona a Cornellà.
- He tardado cuarenta y cinco minutos en llegar desde la última rotonda, a cien metros del objetivo, hasta el objetivo. A cambio he conocido parajes de belleza sin igual, un puente en obras, la zona de polígonos, el Eroski por delante y por detrás y un letrero que ponía "casi bienvenida a Sant Boi", y todo porque la calle de acceso al objetivo es contra-dirección.
- El trazado de las calles de Cornellà los ha realizado una mente enferma y cruel.
- En Cornellà hay cuatro iglesias con paredes de ladrillo visto. O hay una y la he recorrido por todos sus ángulos.
- Los policías de Cornellà no sospechan que soy un desastre en orientación pero sí creen que soy sorda (o he pillado al poli Silvester Testosterona... )
- Llegar a Esplugues me parece un paseillo.

Sigo buscando moto club para hacer carretera acompañada. Hasta que lo encuentre, iré practicando por el Baix Llobregat, que queda recogido.
Oe, oe, oe, oe. Amparo ha salido de Barcelona. Todo un avance para una amaxofóbica.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Añado un enlace nuevo, Amu Daria, porque vale

la pena compartir este bloc contigo, casi seguro que te gustará. Amu Daria es una página sobre la Ruta de la seda y Asia Central, escrito por Eduard Balsebre, del que sólo se que le encanta viajar y los viajes (su otro bloc es El bloc dels viatges). Amu Daria está en catalán, así que su autor, hombre previsor, ha añadido varios enlaces a diversos diccionarios. Para ser franca, las traducciones automáticas en web no son ninguna maravilla pero si algo te interesa mucho y necesitas un poco de ayuda, seguro que esos diccionarios de sacarán del apuro.

Amu Daria
está repleto de enlaces interesantes y prácticos para cualquiera que quiera viajar a esa zona del mundo. Y si quieres, pero no puedes, por lo menos podrás perderte un rato saltando de entrada en entrada en la otra parte del mundo.

lunes, 27 de agosto de 2007

Se acabó el verano. Lo se porque han empezado

los anuncios de fascículos: el belén, dibujo y pintura y casa de muñecas andaluza. Hoy es mi primer día de trabajo después de dos semanas de nada y una de sol en Tarragona. Sobre las de nada, el paraíso. Soy feliz con nada, en nada, en la nada. En esos días decías "Amparooo" y el eco contestaba "...aaarooo, aaarooo... " con puntos suspensivos por delante y por detrás. Pobre.

La semana de Tarragona --cinco días en realidad-- la pasé en Cala Romana, en casa de Lydia, hermana de Silvia, y su familia. Sol, paseos, jardín, hamaca colombiana de árbol a árbol, un par de libros, varias noches de canasta, mucha risa y mucha paz. Regresé morena y más rubia. Una delicia que me hubiese gustado alargar, alargar y alargar hasta que hubieran tenido que despegarme de allí con agua caliente. Un millón de gracias por asimilarme.

Estas han sido mis vacaciones. Ahora ya está. El portátil vuelve a estar sobre una mesa y los dos móviles encendidos, tengo un ventilador pegado a mi oreja derecha y ganas de ir haciendo paréntesis para leer las aventuras vacacionales de Richard y de Roser. Ambas prometen. Las del primero, porque se fueron dieciséis o diecisiete personas a convivir a una casa en Normandía (no imagino una tortura mayor) y ya ha anunciado cierto grado de granhermanismo que irá relatando a cachos. Las aventuras de Roser y Ricardo han transcurrido en Japón. Hala, (Amparo) muérete de envidia. Encima, ayer recibí un sms de Verònica desde Japón también. Vale que sólo tengo que bajar a la calle para ver japoneses, pero no es lo mismo. Hala, bienvenida general a quien se pase por aquí y a ti en especial.

Vuelvo a la brecha. Ah, y todo esto sin fumar ;-)

viernes, 2 de marzo de 2007

Sí señora, un año y nueve meses, que suman

21 meses por todo lo alto, sin un cigarrillo en la boca, ni siquiera apagado. Miedo me doy si un día hago la tontería de acercarme un piti a los labios. Aún sería capaz de encenderlo con el poder de la mente. Para lo bueno no, pero para lo malo tengo una potencia cerebral que ríete tú de una barra de uranio enriquecido.

Cosas buenas de todo este periodo de abstinencia
: ahora ya no espero el día 2 para escribir una entrada efeméride. Incluso tengo que forzarme a recordar que cada día 2 subo un peldaño.

Cosas menos buenas
: sigo queriendo no haber dejado de fumar. Como diría Escarlata: mañana será otro día.

lunes, 26 de febrero de 2007

La verdad es que la cancioncilla del vídeo que

colgué ayer me tenía obsesionada. Me sonaba (atención persona normal, que a mi la música no me suena como a ti), me sonaba la música, iba diciendo, al soniquete que va cantando en bucle el quinto ayudante de la Muerte cuando viene a por nosotros en delegación porque la Jefa está ocupada en otros asuntos. Imaginaba al quinto ayudante en naranja, como un lama canijo, despistado y más preocupado por encontrar algo que sólo él sabe que busca que en ir haciendo un viaje por persona, así que nos va recolectando para regresar pronto a su hogar. Y los que vamos encontrándonos en la cuerda eterna nos dedicamos a charlar unos con otros, tú qué por aquí, a mi me ha pillado desprevenido pero mira ya estamos, no, si quién más quién menos, qué canta el de la túnica, ni idea pero suena mono ¿no? Mujer, ralla un poco, ah, no, pues a mi me acompaña. Pues un poco todo esto me sugería la canción. Era como oír cantar a la abuela de Björk. Y a ti no sé, pero cuando yo tengo una obsesión me encallo y no hay forma de salir hasta que esa obsesión se desvanece. Total, que me he puesto a buscar el origen de la banda sonora del vídeo que colgué ayer (BSO, eso es dignificar un vídeo youtube y lo demás son historias) y, por supuesto, he encontrado todo. Una vez más vuelvo a sorprenderme a mi misma (debe ser por eso que no acabo de disociarme) al comprobar que el objeto de mi obsesión, cuenta la leyenda, es una canción de cuna que una niña ¿salomónica? le canta a su hermano pequeño para explicarle que el padre ha palmado. Todo cuadra en el universo.
Sasi sasi o to aro aro
O angi si nau boroi amu
Ni ma oe e fasi korona
Dolali dasa na, lao dai afuimae
Afuta guau mauri, Afuta wela inomae


Sasi sasi ae o angisi nau
Boroi nima oe e fasi koro na
Dolali dasa na, lao dai afuimae
Afuta guau mauri, Afuta wela inomae
Y como no soy una persona cruel, te dejo la traducción.

martes, 12 de septiembre de 2006

Rebasé los 15 meses sin humo en Punta Cana

pero, con sinceridad, apenas me acordé de la efeméride. ¿Que qué tal Punta Cana? Bien, gracias. Mucha playa, mucha siesta bajo palmera, mucha agua, mucha lectura, y poquísimo contacto con la realidad dominicana. En una excursión a Higüey pudimos comprobar que la pobreza en ciertas zonas es extrema, aunque menos que la de sus vecinos haitianos, inmigrantes que son mano de obra barata en el cultivo de la caña de azúcar. En esa excursión, desde el camión militar camuflado de tigre en el que íbamos, dos mujeres jóvenes lanzaban rotuladores, gomas Milán nata, sacapuntas y otras baratijas a los niños que nos salían al paso. Les pregunté el motivo y la que mandaba, con suficiencia, me contestó que para eso los niños corrían tras nosotros, y lo sabía porque ya habían estado antes. Era su forma de contribuir al desarrollo escolar. El momento escalofriante fue cuando estas damitas del ropero arrojaron desde el camión unos colores a una niña en medio de una carretera, a la vez que nos cruzábamos con un coche. La niña tuvo el tiempo justo de saltar al arcén, alentada por los bocinazos del coche, que tampoco hizo un gran esfuerzo por detenerse. A partir de ahí, tras las exclamaciones de algunos (yo y dos más) del camion, las chicas caritativas empezaron a lanzar los rotuladores con intención de que no cayesen en medio de la calzada. Estaría bien empezar a cambiar la mal entendida solidaridad por la cooperación para el desarrollo. Aunque creo que estas mujeres hacían esto con buena intención, a mi me recordó cuando, acabada la guerra civil española, recién tomada Barcelona por los fascistas, soldados italianos lanzaban mendrugos de pan a los barceloneses desde un camión mientras les filmaban (mi mamá lo vivió en directo).
Bueno, ya he regresado mentalmente.
La foto del césped es mía, de mis pies pisando un pueblecito del interior de República Dominicana del que ignoro el nombre (porque soy una desgraciada que jamás admitirían en Lonely Planet.)
Esta otra la he robado de la web de Duaita, que ha subido fotos nuevas, porque al mirarla he visto el perfil del continente americano, incluido el azul del mar. Aunque si la miro más también distingo la cabeza de un alce oliendo una trufa gigante. No sé, igual si que debería tomar litio o algo...

miércoles, 30 de agosto de 2006

Bueno, chao. Cuando regrese cuento cosas

Porque volveré, aunque ganas, ganas, lo que se dice ganas, pues no. Para aislarme aún más me llevo un libro que apunta lo mejor: "Una historia de amor y oscuridad", de Amos Oz. Me lo regaló Bárbara; sólo por su dedicatoria ya vale la pena. Y para que tú también tengas algo que leer te dejo un enlace interesante: la web donde Duaita tiene alojada su obra, mitad fotografía, mitad ilustraciones. Lo último que ha subido es una serie de bodegones. Aunque me gustan todos, mis preferidos son "La creació" y "De colors". Pero también "El roig", "Les cireres", "Petxines" y"Girasols". Recuerdo el otoño que subí a su casa de Olot y nos dedicamos a hacer fotografías, Duaita con su Reflex analógica, yo con mi Cyber-Shot digital puesta en automático. Las dos hicimos buenas fotos, sólo que las suyas nacían de la reflexión y las mías de un dedo nervioso en el disparador. La mini foto que acompaña esta entrada es "Fruitart", una de sus piezas. Fotogénica ¿verdad? Me pasan a buscar dentro de cuatro horas. Me voy a la ducha y a prepararme un café.

sábado, 26 de agosto de 2006

Hay cosas que nunca cambian

En cuatro días me largo al Caribe y hace un rato me han asaltado dos temores. Uno es que los cafres del Prat me pierdan el equipaje, así que dentro de un rato saldré de casa y volveré con una bonita maleta aprobada por la IATA para que viaje a mi vera.
El otro temor es que voy a pasar un rato largo -todo el Atlántico- metida dentro de un avión sin poder fumar. Teniendo en cuenta que a mi no me afecta la prohibición porque cumpliré el año y tres meses sin Camel en República Dominicana, reconozco que puedo haber dejado el tabaco, ¡pero jamás dejaré de ser tonta perdida! Ah, qué momento...

jueves, 27 de julio de 2006

Me voy aquí

de vacaciones con Elena. Sí, por fin hemos cerrado el viaje esta mañana. Tengo la Visa destemplada pero yo estoy feliz, que es lo que cuenta. Si nada lo impide, y más vale que se así porque no estoy de humor para tonterías, pasaremos la primera semana de septiembre en Punta Cana (República Dominicana.) Sol, mar, ron, bachata, y si sobra tiempo igual leo. Dicen que República Dominicana crea adicción. Bueno, después del tabaco tampoco me parece lo peor a lo que engancharse.

viernes, 30 de junio de 2006

Hala, a la rueda de nuevo

Tenía que pasar antes o después. Hubiera preferido ser yo quien escogiera, pero la vida lo hecho hecho por mi. Acabo de ser oficialmente despedida. El motivo es que vengo "de agencia grande" y ellos son pequeños. Vamos, que no he encajado bien con el equipo. En eso le tengo que dar toda la razón al dueño del negocio. Pensaba moverme en septiembre, después de vacaciones, y empezar a buscar empleo en serio, pero ya que estoy en paro ¡eh! ¡busco trabajo! De momento, hasta que no salga nada, iré a ver a mis amigos del telemarketing. Siempre necesitan esclavos en turno de tarde y noche y prefiero ingresar, aunque sea poco, que ir gastando en el limbo de la incertidumbre. Espero estar fuera el 4 de julio. Le he pedido al dueño de la agencia que hagamos corto el trámite, porque me ofrecía quedarme todo julio para acabar lo que tengo entre manos, pero he negociado que traspaso todo el martes y me largo. Yo quería el lunes, pero no le va bien. Que cojones. Ay, Señor.
Mis esperadas vacaiones en el Caribe se van a hacer puñetas. Lo siento, Elena, te aseguro que ya me veía recorriendo la Rivera Maya contigo, pirámide arriba, pirámide abajo. Igual es que este año no me toca viajar.
Ahora que caigo, el 4 de julio es "independence day". Pues va a ser que sí.

martes, 14 de marzo de 2006

Me voy al Tibet

Bueno. Decir "me voy" quizá sea un tanto arriesgado, a la par que pretencioso. En realidad debería decir "estoy empezando a ahorrar para largarme a Tibet este verano". Hace algunos años que no viajo sola y vuelve a apetecerme mucho. Y si no me llega para Tibet iré a India. Ahora que no fumo puedo dar tres vueltas y media a la Tierra volando sin repostar. Aburrido pero factible.
Humm. Tibet está cerca, lo noto. Estoy visualizando una imagen que me encanta: Amparo, bandolera en ristre, tratando de descifrar un mapa sentada a una mesa con un té, con un café, con un lo que sea que se beba allá, despistada y feliz en medio de la nada. Sola, sin nadie que me opine, que me opte, que me indique, que me haga el favor de dejarme tranquila. Sin tener que explicar que un viaje (mi viaje) no tiene porqué (coño) ser el paradigma de la democracia y que si se me hinchan las narices, mi voto vale por dos. Cuestion de talla. Sin buscar una tienda en medio del desierto donde vendan pilas alcalinas recargables para la cámara digital, ni suero fisiológico porquesemesecanlosojos (yavesquelástima); sin explicar qué estoy leyendo, qué estoy pensando, qué me estoy untando en la tostada. Sin negociar el tiempo que puedo detenerme delante de una estatua que me cae simpática, sin tener que ajustar mi ritmo al otro, sin acelerar, sin esperar, sin nadie. El paraíso. Tibet. No te muevas que esoy yendo hacia ti, hacia mi.

jueves, 23 de febrero de 2006

Isla Tortuga es un rincón de mi imaginación

a donde voy siempre que quiero escapar. Allí el dia empieza al atardecer y todos los isleños nos reunimos en la playa para ver como desaparece el sol en el horizonte, como en Kumharas. Ya de noche nos reunimos alrededor de hogueras que salen de la arena, bebiendo ron mientras unos explican sus aventuras como bucaneros y otros escuchamos, reímos y cantamos. No hay que trabajar; todos vivimos del fruto de los saqueos de los barcos españoles y franceses. Vestimos ropas ligeras y casi siempre andamos descalzos. Hay tiempo para leer, para amar y para escuchar las historias de los amigos mientras tomamos café acompañado de cigarrillos. En Tortuga no existe el cáncer ni las autoridades sanitarias.
La otra Isla Tortuga está en Haití.