
miércoles, 30 de agosto de 2006
Bueno, chao. Cuando regrese cuento cosas

sábado, 26 de agosto de 2006
Hay cosas que nunca cambian
En cuatro días me largo al Caribe y hace un rato me han asaltado dos temores. Uno es que los cafres del Prat me pierdan el equipaje, así que dentro de un rato saldré de casa y volveré con una bonita maleta aprobada por la IATA para que viaje a mi vera.
El otro temor es que voy a pasar un rato largo -todo el Atlántico- metida dentro de un avión sin poder fumar. Teniendo en cuenta que a mi no me afecta la prohibición porque cumpliré el año y tres meses sin Camel en República Dominicana, reconozco que puedo haber dejado el tabaco, ¡pero jamás dejaré de ser tonta perdida! Ah, qué momento...
El otro temor es que voy a pasar un rato largo -todo el Atlántico- metida dentro de un avión sin poder fumar. Teniendo en cuenta que a mi no me afecta la prohibición porque cumpliré el año y tres meses sin Camel en República Dominicana, reconozco que puedo haber dejado el tabaco, ¡pero jamás dejaré de ser tonta perdida! Ah, qué momento...
Esta madrugada he aprendido a planchar con ceras
Hubiera continuado durante horas, pero a las 3 de la mañana Eva ya nos había ofrecido suficiente hospitalidad. Realmente, debe ser una maestra fantástica porque tiene la paciencia de Job. Miguel se reveló como el artista más arriesgado, sacándole a la plancha muchas posibilidades. Richard (que ya vuelve a tener su blog bien alimentado) quería más y más, y yo hice las tres que he colgado aquí. Para ser la primera vez no está mal.
lunes, 14 de agosto de 2006
Esta noche no tengo muchas ganas de escribir,
pero dejo puesto un vídeo impresionante. ¿Que qué quiero ser de mayor? Audra McDonald. O aún mejor, la voz de Audra McDonald.
miércoles, 2 de agosto de 2006
¡Aúpa Amparo!
¡Que ya llevo un año y dos meses sin fumar! Para celebrarlo, he iniciado la operación "pintar mi habitación". La última vez, hace ya unos años, me dije a mi misma que la próxima tendría suficiente pasta para que lo hiciera un pintor. Esta tarde he vuelto a prometerme lo mismo, pincel en ristre apuntando al techo, como hizo Escarlata en las tierras de Tara, solo que ella sostenía un rábano. Espero acabar mañana y volver a la normalidad, con las cosas en su sitio de nuevo. Ahora mi casa es como el cajón de las piezas del tetris antes de que alguien las encaje. Además, mañana será un gran día: tengo la segunda visita con la enfermera KH-7. Debería haber apuntado todo lo que he comido estos últimos siete días, pero ¿qué le voy a poner? ¿Verdurita y pollo a la plancha para almorzar y atracón de galletas de naranja y chocolate, con helado de guarnición para cenar? Me inventaré algo, o pondré cara de perro pachón, o dejaré que primero me pese y si el saldo es a mi favor, igual hasta me hago un poco la chulilla (que intuyo que va a ser que no... ) Magalí, mi limpiadora (una boliviana doctora en Farmacia que en España limpia casas, viva el progreso) ha visto una foto mía de cuando era delgada y podía enfundarme en un vestido rojo de licra (hace ya mucho tiempo, en una galaxia muy lejana.) Ha mirado la foto, me ha mirado, ha vuelto a mirar la foto y me ha dicho: "hay que ampliarla, para ver si así...". Y después me ha aconsejado que baile, que baile mucho. Le he dicho que cuente con ello, que voy a pasar lo que me queda de paro bailando sin parar. A partir de ahora mi vida va a ser una juerga. Si todo es ponerse... Bueno, catorce meses sin piti. Sigo con ganas de fumar, con muchas ganas, pero me va costando menos aguantar :-)
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