
La versión extendida empieza con una concentración de trescientas personas en silla de ruedas más acompañantes y varios taxis adaptados plantadas frente al Ayuntamiento de Barcelona. Aparece el alcalde, Jordi Hereu, pregunta qué pasa y reúne a los portavoces --mi amiga Pilar y tres o cuatro personas más-- para tener una reunión en ese momento. Como para subir al despacho del Alcalde en silla de ruedas tenían que usar el ascensor uno a uno e iban a tardar demasiado, acaban reunidos en la garita de un perplejo guardia urbano. Hereu les escucha, convoca a la garita a otros responsables municipales y la reunión termina con la reanudación del servicio, como debe ser.
¡Como me gusta este Alcalde!
En otro orden de cosas, si te interesan todos los detalles, aquí tienes la web de la Plataforma "Porta a porta per sempre".