
Con un par de ovarios, ¡caramba! En medio el tratamiento por el cáncer me examine y ¡lo he pasado! (prueba indiscutible de que los milagros existen, incluso para ateas). El dragón del catalán murió, por fin. Uuuuuá. Uuuuuuuá. Soylamejoooooor.
Bueeeeeno, me he quitado un peso de encima. Ahora podré optar a trabajos que exigen el C y eso amplía el abanico de posibilidades.
¡Lo bueno no ha hecho más que empezar!