
Pero sí es cierto que a la política en abstracto se le tienen ganas. No hay más que leer los comentarios de las noticias que hacen los lectores. Los políticos se dividen en íncubos y súcubos, aquí no se salva nadie y unos a otros se recomiendan vivamente no votar. Imagínate el resto de propuestas si esta es la más inteligente. La restitución del reconocimiento público que merece la política es un trabajo pendiente que tienen los partidos y las instituciones, aunque en eso ahora no voy a entrar.
En el caso Pretoria, donde una pandilla de delincuentes han robado todo lo que han podido y más al pueblo, mi partido, el PSC ha reaccionado como debía: con rapidez y contundencia sin olvidar la presunción de inocencia, porque las leyes están para protegernos a todos, y sin ley viviríamos en favelas gobernadas por maleantes.
Cuando escucho o leo que todos los políticos son iguales (de malos), ya no me exalto, sólo siento un infinito cansancio porque descalificar a un todo por una parte es de memos.
Como un médico me diagnosticó mal, todos los médicos son incapaces.
Como un drogadicto me puso un puñal en el cuello, todos los drogadictos son asesinos.
Como un funcionario me dio con la ventanilla en las narices, todos los funcionarios son impresentables.
Y así, ad nauseam ¿no? Vamos, que el único ser excelso en este planeta es quien suelta por la boca sapos y culebras sin tener el más mínimo conocimiento de causa.
De mi parte, puedes decirle a quien descalifique a los políticos en general que piense cuántos de sus amigos han usado los servicios médicos de la Seguridad Social, que repase la lista de niños conocidos que van a escuelas concertadas o públicas, que preste atención al agua potable que sale de su grifo, a la electricidad que ilumina sus casas y sus calles.
No continuaré porque la lista es interminable, pero todo lo que he enumerado y mucho más es posible gracias a la política. Ya, ya lo sé. Cuando les cuentas todo eso se enfadan e hilvanan unos discursos ridículos sobre su libertad de opinión y de expresión y de elección... que pueden disfrutar gracias a la política.
Yo sí conozco a políticas y a políticos que se dejan la piel para que todos vivamos mejor y merecen todo mi respeto.