lunes, 14 de enero de 2008

Querida Marina, dos puntos

Mi madre, que sufrió un ictus severo el dia de fin de año, parece que va recuperándose. Muy poco a poco, casi con cuentagotas, pero todo indica que saldrá de ésta. Me preocupa el poco tiempo que le dedican en fisioterapia, dado que cuanto antes se empieza, mejores resultados se alcanzan en estos casos, aunque como tiene 85 años parece que su recuperación es poco interesante como inversión desde el punto de vista de la sanidad pública (conclusión tras una agria discusión con la asistenta social que quizá no explique nunca porque quiero alejar los malos rollos y a las malas rollas de mi vida).

Ahora mismo estoy sumergiéndome en el sistema socio-sanitario catalán para conseguir una plaza en un centro de convalecencia durante una temporada y traérmela a casa en condiciones, aunque sospecho que la poca atención de los fisioterapeutas del Hospital de Sant Pau quizá forme parte del estado general del servicio. En la planta donde está mi madre (neurología) hay 25 pacientes en su estado poco más o menos, algunos incluso sin familia. Para atender a estas 25 personas hay un máximo de 3 enfermeras y 3 auxiliares: eso es por la mañana, que es el turno que cuenta con más personal.

Marina, querida, ponte las pilas y que también se las ponga tu gente porque que la SS sea un derecho universal y gratuito no quiere decir que a los contribuyentes nos salga gratis. Hay dinero. La pregunta que me hago es ¿dónde?, y esta vez no es retórica. Día a día puedo comprobar el altísimo ritmo de trabajo del personal sanitario, para que la atención que reciben los enfermos sea la adecuada, que no la prevista o la retribuida. Hay más de un sanitario y una sanitaria a los que les encantaría tener un cambio de impresiones contigo.

Te propongo que, ahora que vienen las elecciones y el partido al que ambas pertenecemos empieza una campaña frenética para ganar votos (gilipolleces incluidas), no estaría mal que pasases un día en esta planta de Sant Pau, sólo observando. A lo mejor cambiaría tu visión de la jugada. Sin sindicatos por medio, sin interlocutores jefes de algún departamento que te cuentan su visión según sus intereses; sólo tú, sentada en el pasillo 16 horas (dos turnos), viendo como el personal se deja la piel para que los enfermos salgan adelante.

Mi madre es afortunada porque tiene una hija que pelea por ella. Los que me preocupan son los ancianos que deben hacer frente solos al sistema. ¿Qué tal si los políticos dejáis de preocuparos por centrar el socialismo y nos ponemos a trabajar en la dirección original, hacia y desde la izquierda?

Amparo.
Sector crítico.

2 comentarios:

roser_pen dijo...

Acabo de leer las "gilipolleces incluidas" y me he llevado las manos a la cabeza! (bueno, ya llevaban ahí un rato porque la migraña me acompaña desde hace cinco interminables días)... No conocía esta noticia... A veces pienso que estar desinformada es casi una bendición! en fin, discutible, lo sé. Pero a lo que iba... Que sí, que la estamos perdiendo. O se recupera la "dirección original" como dices, o lo de país de pandereta quedará grabado por siempre jamás en nuestro DNI, allí donde dice "nacido en".
Nena, tú sí que vales! (y esto no va en broma)
Beso-gordo!

Laura Abella dijo...

Hola, ¿Cómo van las cosas? ¿cómo se encuentra tu madre? Espero que todo este mejor y si necesitas cualquier cosa sabes como localizarme ( tenemos amiga común). En todo caso, muchos muchos ánimos.

Lo del sistema sanitario es muy grave realmente y estoy viendo alguna otras ituación similar cercana. Las cosas se vuelevn muy crudas a esa distancia cara a cara con como se estan gestionando las cosas.

Yo también me he quedado boquiabierta con la referencia a las gilipolleces incluidas...no lo había visto muy fuerte y muy cínico las frases del dossier de premsa que lo acompaña donde pone "una iniciativa sense precedents en el panorama polític català" ..i tant!