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martes, 19 de octubre de 2010

A lo mejor todo el mundo tenía razón cuando me llamaban rara en el

colegio. Yo era la niña extraña, la que decía cosas que los otros niños no entendían. Normal, menos dos o tres que eran de mi cuerda, el resto de compañeros del colegio eran bastante limitados intelectualmente, o sea, tenían una inteligencia acorde a su edad.

Rescato lo de rara porque hoy, Día mundial del cáncer de mama, estoy escuchando declaraciones de mujeres que han pasado por lo mismo que yo y no me siento nada identificada con ellas. 

Una vez despejada la incógnita de mi supervivencia, ni tuve miedo, ni me sentí diferente, ni vi la luz, ni me cambió el carácter, ni le di más valor a los amaneceres, ni... Por supuesto, mi pronóstico fue excelente, la operación se llevó el tumor y bastante más tejido del previsto (una parte del bicho era muy malo) y las consiguientes terapias (quimio y radio) fueron lo que tenían que ser: un asco. 

Mi cáncer, un ductal infiltrante de grado I (no existe "el" cáncer, sino personas con cáncer) vino en el peor momento: sin trabajo, sin dinero, con una persona a mi cargo absolutamente dependiente (Grado 3, II, quien sabe de qué va se puede hacer una idea perfecta de su situación), pero con muchas amigas y amigos que me rodearon y me auparon. Punto. Se acabó el cáncer y en cuatro años también acabarán las visitas al hospital y dejaré de estar oficialmente enferma. Hoy por hoy, los efectos secundarios de la terapia hormonal hace que mi cuerpo se resienta con basurillas, que llevo con una dignidad absoluta por cierto.

Sigo escuchando bobadas, una tras otra. Que "si hay vida durante el cáncer", que si "te convierten" en una enferma... Vamos a ver, si no hay vida durante el cáncer es que tampoco la había antes. Y no "nos convierten" en enfermas: lo estamos. La capacidad de manipulación de esta circunstancia depende de cada cual y yo lo respeto, aunque no lo comparto en absoluto. 

Por respeto a todas las mujeres que he conocido con pronósticos realmente negativos que siguen peleando, y por las que ya murieron, todas las que hemos tenido cáncer de mama y lo hemos superado deberíamos, públicamente, colocar a esta enfermedad en su sitio: hoy, un cáncer de mama diagnosticado a tiempo no es una sentencia de muerte, sino un proceso que sufrirá una de cada tres mujeres adultas. Que la cirugía sea cada vez menos agresiva, que las terapias sean cada vez más efectivas no es "gracias a Dios", sino a años y años de investigación, lo único que vale en estos casos. Debemos presionar para que la Sanidad Pública aumente presupuesto para un diagnóstico precoz y para que cualquier mujer con cáncer, sea cual sea su situación, pueda dedicarse a superarlo con todas las garantías laborales, económicas y sociales, evitando que tengan que pasar por lo que yo pasé, sin ningún tipo de ayuda pública.

Si te interesa conocer mi proceso, en el lateral derecho de este bloc está la etiqueta cáncer. También puedes encontrar algunos enlaces de información sobre el cáncer de mama.

6 comentarios:

MarivipSuperstar dijo...

¡¡¡¡BRAVA!!! Admiro a la gente que habla claro y sin adornos. Una rarita como tú.

Espero que esos 4 años pasen tan rápido como nos pasa el tiempo a las personas que "no estamos enfermas".

Un abrazo y mucha fuerza!!!

topogiggio dijo...

a mí también me ha gustado mucho este post! sin pelos en la lengua. Como nos tienes acostumbrados. Lo que es, es.
un besazo para ti, Indiana y Clooney.

Amparo dijo...

Gracias a las dos ;-)

roser_pen dijo...

..."un proceso que sufrirá una de cada tres mujeres adultas"... Da un poco de vértigo esa estadística.
Nena! Me alegro de que sigas aquí. TQM

Anna GONZÁLEZ BATLLE dijo...

Amparo, me enduc el post com a comentari del que he escrit en el MIRADOR DE LES DONES

http://miradordones.blogspot.com/2010/10/dia-mundial-contra-el-cancer-de-mama.html

Una abraçada
anna

Irene Morelló Gugenberger dijo...

Yo también era la "rara de tu colegio",, ya que fuimos juntas... Lo peor del caso, es que yo siempre vi que los raros eran los demás... A veces la rareza es la PUNTA ICEBERG DEL GENIO... besos Amparo...