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miércoles, 22 de noviembre de 2006

Buenas tardes, me llamo Marta Pérez y le llamo...

y hasta aquí puedo escribir, que ya se sabe que los blogs los carga el diablo. Bueeeeeno, hoy he tenido mi primera racion de siete horas pegada a un teléfono y puedo decir con orgullo que he sobrevivido. La coordinadora es bastante humana, la supervisora es una bruja piruja y los compañeros son, como decirlo... peculiares pero majetes, aunque no se despidan al marcharse.
El programa de ordenador que gestiona la base de datos de clientes a los que llamamos (a partir de ahora la "operativa") es una mierda como un piano, mal que le pese a la bruja piruja. Oh, si pudieras verme... estoy siendo taaaaaaan humilde. Y aunque el guión (lo que recitamos los sufridos teleoperadores) lo ha escrito la piruja usando palabras de las que desconoce el significado, y aunque la navegación por el argumentario no vale ni el papel en la que la planearon, y aunque... ¡los super teleope logramos salir airosos de todos los lances! Bueno, menos cuando alguna llamada a un domicilio particular me deja perpleja: "No. mi marido no vive aquí y, jiji, me has pillado, jiji, vistiéndome y por eso, jiji,(¿?) ...pero cuando le vea se lo comento." Ahá. Lástima no poder decirle que prefiero menos datos (jiji). No va a ser el trabajo de mi vida, pero no sé porqué intuyo que igual no lo pasaré tan mal como esperaba.

1 comentario:

mekrokiev dijo...

Muy buen blog, me he reido mucho.y solo he leido un par de posts..sigue asi...

sosh