miércoles, 31 de enero de 2007

El viernes pasado, mi amiga Kooki tuvo la mala

pata de que un ladrón se cruzase en su camino. Whisky en ristre para superar el susto y la mala leche, envió a los amigos un mensaje en busca de consuelo. No pude parar de reír mientras leía y hoy me ha dado permiso para colgarlo aquí, como prueba de que las cosas que nos pasan se pueden tomar de dos maneras. A mi, personalmente, me gusta la de Kooki.

Viernes, 26 de enero

Hola amigas y amigos del alma,

Hoy me han robado el bolso. Tirón de moto. Me cago en todo.... y casi en todos. Hay que joderse. Casi hubiese preferido una violación light ¿las hay? porque, como sabéis, siempre llevo un preservativo por si las flies (que son las moscas inglesas), aunque, eso si, seguramente caducado por falta de uso. No por ganas, por cierto.
Y os preguntareis, ¿tanto jode? Pues si, un huevo y no precisamente por la pasta ya que al estar en la cuesta de enero solo llevaba 6 míseros héroes (léase euros) en mi hambrienta cartera. Y eso es lo de menos. ¿Os cuento lo que me han robado? Lo voy a enumerar porque no tiene desperdicio:

(Bueno, que sepáis que me estoy tomando un wiky para aliviar mis penas) voy pallá:

1- Bolso negro de la muerte tipo Hermes comprado en Roma, envidiado por muchas de vosotras (pido uno prestado porfa ¡ya!) y lleno de flostricks de los que me gusta llevar. Incluía una Super Kitty de color de rosa venida de Hamburgo para mi para ese fin.

2- Cartera de la muerte de color de rosa, de ese color que me gusta tanto, regalo de mi cuñada, que nunca volveré a encontrar ni tener. Llevaba fotos de todos mis seres queridos, medallita de Lurdes (sin o como es de rigor), mini rosario de plata de los que prote. Bueno, no se si prote... o no: estampita de mi amiga Marilen, que esa se supone que si prote, .aunque ya no se si prote... o no. Ojito turco de la bona sort, corazoncito de no sé que piedra que se suponía que yo podía ser mala, malísima y no pasaba nada, ya ves. Y por fin una reliquia del manto de Santa nosequién de Vedruna, que también debía estar caducado porque de nada ha servido.

3- Bolsita de maquillaje de la muerte, de color azul marino, que me regalo mi sobrino Iñigo, llena de esas cosillas que llevamos todas aunque no utilicemos (que si lápiz de labios, que si perfume, que si espejito, que si peine/cepillito, que si pastillas varias, kleenex, hilo dental, ese único preservativo caducado, bolígrafo Parker mini, goma de pelo, pinza de pelo, horquilla de pelo (no se para que tanto si casi no tengo pelo), y demás cosas hipernecesarias por si de cas...)

4-Todos, y digo todos, mis documentos importantes para mi vida cotidiana que demuestran que soy persona grata y de molt bona fe e incluso los de mi mami, que también los llevo. Pobrecilla. Ahora a la foto, a la puta cola y a renovar.

5- ¡Importante! ¡Todas mis gafas! Sin ellas no veo un pijo; de sol, de menos sol, de no sol y todas graduadas.

6- Mi joya de teléfono móvil, heredado de mi amiga Cuca , que es buena gente y se apiadó de mi al ver el zapato de teléfono que llevaba con todas mis músicas favoritas y mi aviso de mensajito de la muerte, que me puso mi sobrina Carlota. ¡Ay! Qué pena tan grande. Qué me gustaba lo de "hazme casito que soy un mensajito" o lo de "esta sonando, esta sonando mi teléfono". Y por supuesto con toda mi agenda de teléfonos que no tengo escrita by hand en ningún sitio, ni siquiera en una carpeta del ordenador porque como he sido mala y no he ido a clase (que pensaba decirle a Amparo que me instruyese pero no lo he fet) pues ahora tengo que pagar las consecuencias.

Creo que voy por el numero 7. No toi tan bodacha todavía. Pues eso, una bolsa de rosquillas de riquísimas de la muerte que me ha traído hoy mi amiga Pilar, que siempre se acuerda de mi cuando va al mercado.

8- Unos CDS y DVS que me ha traído hoy mi amiga Cristina, que me debía de cosas que le he grabado. En fin, se los hubiese perdonado pero al fin, también robados.

9- Tarjeta de bus casi llena, hay que joderse.

10- Tarjeta de teléfono (que llevo siempre, porque nunca se sabe si habrá que llamar desde una cabina.)

11- Cenicero de bolso de la muerte que me regalo mi amiga Cari del Ayuntamiento de Barcelona. ¿Y ahora que? A tirar las colillas al suelo otra vez.

12- Abanico de la muerte, fundamental para los sofocos imprevisibles, dada la edad.

13- Las llaves de mi casa. Menos mal que mi hermana Piwi tenía un juego en su casa porque si no es así, hubiese pasado la nuit en la pute rue y con el frío que rasca... Suerte que no llevaba mi super flostrick de la muerte de llavero que me hizo mi cuñada y amiga Luly con el resto de mis llaves. Y digo suerte porque el que tengo, me costo como 2 ó 3 años conseguirlo. Qué paciencia hay que tener...

En fin... como veréis necesito mucho consuelo, apoyo, amor, besos y caracolitos que espero recibir a partir de ya mismo. He rescatado mi antiguo zapato-móvil al que le ha costado ponerse en marcha un montón pero al que podéis llamarme hasta que pueda recuperar mi numero de siempre. Que sepáis que os quiero mucho a todas y que aceptare todo consuelo y apoyo que queráis entregarme. Muchos besitos de una amiga indefensa, sufridora, y, que aunque un poco bodachita, no podía irse a noní con esta penita tan grande encima. k*****


Hoy, cinco días más tarde, ha llegado este nuevo mensaje de K

Hola queridas amigas/amigos del alma,

Ante todo, gracias por vuestro consuelo y apoyo. Sois todas y todos estupendos, por eso y por muchísimas otras cosas os quiero tanto. El cielo es misericordioso. Lo es.
Anteayer recibí una llamada de los mossos comunicándome que tenían una cartera con mi documentación. ¡Albricias! Ole, ole, qué contenta me puse. Pues veréis, fui a recoger mi cartera (por desgracia solo la cartera) y no os lo vais a creer, ¡los cabrones de los cacos rezan! Como lo oís. Solo he recuperado parte de mis flostricks/amuletos de protección. Se quedaron con mi mini rosario de plata, mi medallita de Lurdes y la estampita de mi amiga Marilen. Pero, no deben ser tan devotos como yo porque me han devuelto la reliquia de Santa Joaquina de Vedruna (el día que me robaron no me acordaba de qué santa era, no volverá a pasar, perdón Santa Joaquina), el corazón de no sé qué piedra con el que podré seguir siendo mala, malísima y el ojito turco de la buena suerte. Y, por supuesto, estoy contentísima de haber recuperado mi cartera de la muerte de color rosa que como os dije, me regaló mi cuñada Rosa.

También deciros que dentro de la cartera estaban mi DNI, carnet de conducir, DNI de mi mami y las tarjetas médicas. Eso sí, se quedaron con las tarjetas del caprabo y supersol. ¡Se ve que los cabrones también comen, los condenados!
Y, curiosamente, me dejaron 15 céntimos de héroe. Creo que les debí dar pena por la cuantiosa fortuna que llevaba en mi hambrienta cartera. Ellos dejan una limosnilla y todo perdonado. No, si al final, aun van a ir al cielo.
Así son las cosas. Quería compartir toda esta dicha con vosotras y vosotros y a ver si lo celebramos pronto con algún que otro wikicito, que eso siempre anima mucho.

Gracias otra vez y os mando un besote con caracolíto muy, muy fuerte. Hasta pronto, se despide una servidora,

K*

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es el Little Miss Sunshine de los cibermensajes. Una mujer genial, tu amiga.
;) la dui