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jueves, 4 de agosto de 2005

Oe Oe Oe Oe, Oeeee, Oeeeee

Soy la mejor y no porqué yo lo diga, que si que lo digo, sino porque a las pruebas me remito:
Dos meses, 2 días y 13 horas.
2543,29 cigarrillos menos y 305,19 euros más.
Lo de los diecinueve céntimos lo entiendo, pero lo del 0,29 cigarrillo... Igual será por el que me estaría fumando ahora mismo. Igual sí.
Bueno, pues no se acaba aquí la cosa. No sólo dejo de fumar, sino que dejo de comer.
Así escrito parece que me esté preparando para desparecer del planeta, cuando en realidad estoy haciendo una dieta de desintoxicacion. En breve no quedará una toxina viva en mi cuerpo de aburridas que están, y porque la dieta se basa en, a saber: NO COMER NADA, sólo tragar un brebaje que se llama sirope de savia, mezclado con limón y agua. No paso hambre, pero tampoco recomiendo que se me acerque un desconocido, aunque sea para regalarme flores. Hoy es el cuerto día del ayuno. Los dos primeros los pasé durmiendo. Bueno "durmiendo", se me caía la cabeza como a la niña del exorcista cuando ve el rosario por primera vez. Además, me doy cuenta de los millones de anuncios de comida que pasan por televisión. Uno de mis preferidos lo pasan en un teletienda de madrugada; un robot que pica, mezcla, muele ¡de todo hace la cosa! Y luego los yankies gorditos untan todo en enormes tostadas, o se lo comen a pelo. ¡Pues ahora no lo puedo ni ver! Mi mando a distancia va como loko buscando anuncios de perfumes, de juguetes. Hasta añoro los de los cuadernos de verano de Santillana... Ayer salí a la calle, porque tenía una entrevista de trabajo. Y hoy no he salido aún, pero he socializado mucho por teléfono. He hablado con Vicens, con Mercé y con Isabel, en este orden. En breve vuelvo a la vida civil pero me temo que usaré este diario para exorcisar los malos pensamientos que me vienen respecto a la comida. Mi augusta madre hoy me ha sorprendido comiéndose medio pollo a l'ast (con 82 años que tiene el angelito.) Eso sí, en la nevera tiene un donut light. Es la bomba. Es esto de los desórdenes alimentarios tiene alma de quiceañera estragada.
Dos meses sin fumar, cuatro días sin comer. Oe Oe Oe Oe, Oeeee, Oeeeee.

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