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jueves, 21 de diciembre de 2006

Se que llegará el dia en que haga algo más que

trabajar y acudir a entrevistas de trabajo, pero hoy por hoy es lo que hay. Esta mañana he hecho una para jefa de comunicación en un sitio genial. La verdad es que de todas las entrevistas que llevo, ésta ha sido la mejor, a pesar de que me han pillado por sorpresa y he tenido que improvisar un plan de comunicación, una nota de prensa y un plan de difusión en una hora (todo.) Bueno, por lo menos he pasado la criba de los curris, que ya es algo con los tiempos que corren. El sueldo no es para tirar cohetes, pero con eso soy capaz de vivir. Cuando digo vivir me refiero a volver a salir a cenar, tomar copas por ahí (en bares sin humo a poder ser), ver películas en el cine, ir a la HappyBooks, o a la Laie o a la Casa del Libro y dejar suelta mi parte compulsiva, preferentemente en rústica, hacer regalos a los amigos, ir al teatro y todas esas cosas que se hacen cuando tienes una nómina. Bueeeeno, antes de empezar a soñar te diré que tendré el resultado de la entrevista este viernes. Si es para bien se lo haré saber al mundo empezando por ti. Si es para mal volveré a cubrirme con la losa hasta el miércoles 27, primer día de formación de mi nuevo trabajo por las mañanas. Ah, no te lo he dicho, ahora me veo en el brete de decidir si dejo el trabajo de la tarde de una vez, porque ya tengo apalabrado otro para sustituirlo. No debería quejarme tanto. Hay personas que ni siquiera pueden optar a un trabajo y yo tengo uno fijo y dos esperando. De teleoperator, pero trabajo al fin. No me quejaré más, no me quejaré más. Va. Ay, Señor, creo que eso será imposible. ¡Quiero que ya sea viernes y salir de dudas! (ni siquiera me importa envejecer más rápido con tal de que llegue pronto el veredicto.)