webs de mujeres para ver qué dicen, cuando me ha dado por entrar en mi reseseador, he visto que tenía novedades y he pinchado primero en un bloc. Ha publicado otro meme explicando porqué blocquea (me gustan los memes de los demás, te enteras de cosas curiosas, ya verás, busca el suyo anterior :-) y al llegar al final he visto que yo era una de las víctimas a las que les ha pasado el testigo.
Bueno, el meme pregunta las razones por las que tengo un bloc y participo en la blocnidad. Pues ahí va:
Quería saber de primera mano qué era un bloc y aproveché para empezar uno el día que dejé de fumar, en nada hará dos años, así de simple. Esa es la bondad de un bloc, que se puede crear uno en el tiempo que tardas en fumar el penúltimo y el último cigarrillo de tu vida, o eso esperas.
Mi bloc empezó siendo una tontada donde escupir el veneno del mono y ha terminado siendo una tontada para soltar cualquier cosa, además de para dejar por escrito lo duro que es dejar de fumar.
Participo en la blocnidad tanto para mi trabajo como por ser lectora ávida. Tengo enlazados algunos blocs, porqué me gustan mucho o porque son de personas a las que quiero. O por ambas cosas. En otros favoritos tengo blocs de cabecera, con todo tipo de información, útiles tanto para mi trabajo como para estar al día de todo lo que me interesa. El mundo está lleno de personas con talento que gritan poco porque prefieren trabajar por el bien común.
Sé que me leen de varias partes del mundo, por lo que supongo que debe haber gente aburrida, o con necesidad de textos simples para sus prácticas de castellano (como diría el tío Hannibal, se puede hacer daño de tantas formas distintas... ) También hay personas deliciosas que me siguen, pero no tengo explicación para ello.
Le paso este meme a Roser, Richard, Eva, Dani y Lucía. Si alguno me sigue el rollo lo sabré.
lunes, 9 de abril de 2007
sábado, 7 de abril de 2007
Huy, que enfadada estaba ayer, y el caso es que no
recuerdo porqué. Lo del canon me molesta, pero como tantas otras cosas. Supongo que lo que me tiene frita es la larguísima Semana Santa. El miércoles pasado insistí en despedirme de todo el mundo deseando "felices vacaciones de primavera", aunque no confío en haber influido demasiado. Encima, ayer viernes (santo) por la tarde, mientras la Macarena me salía por una oreja y el Cristo del Gran Poder se sentaba en mi sofá, llamaron a la puerta. Dejando a un lado que las visitas inesperadas me molestan sobremanera, abro la puerta y me saluda con entusiasmo una familia -padre, madre y niña- Testigos de Jehová. Con mi mejor sonrisa les dije que muchas gracias pero que era atea. El Testigo me preguntó que desde cuándo y al responder que desde los diez años más o menos me dejó por imposible y se fueron escaleras abajo. Extraño día un Viernes Santo para predicar. Primero pensé que eran un coñazo, como lo sería una monja cristiana o un monje budista si llamasen a mi puerta para comunicarme que su Dios me quiere. Después me hizo gracia que fueran unos guerrilleros de la Fe, porque ponerse a llamar a puertas un Viernes Santo a la hora de la Siesta es pedir martirio a gritos. Pero, sobre todo, me fijé en la nena. Debería tener unos diez o doce años, la habían vestido de punta en blanco y me sonreía, naricilla levantada, intrépida como su papá. Procuro ser amable con todos los vendedores a domicilio, porque nunca se sabe si me veré en ese brete, y si llevan a una niña incorporada, más. En fin, aunque la Constitución Española asegure que ninguna confesión tiene carácter estatal (Sección 1ª, Artículo 16, punto 3), aquí, de finales de marzo a principios de abril seguimos publicitando el bacalao, consumiendo buñuelos y monas de Pascua y tragando horas de televisión y radio con pasos, saetas y lágrimas de costaleros y costaleras si llueve, además de someternos a las tradicionales Espartaco, Los Diez Mandamientos o Barrabás (reload). 
En otro orden de cosas, hoy hace treinta años que legalizaron el Partido Comunista en España. La sonrisa de Lalo Azcona, entonces editor y presentador de informativos de TVE, al terminar de leer la noticia, fue espectacular.
viernes, 6 de abril de 2007
Estoy contra el impuesto injusto y pseudo-mafioso,
que si nadie lo evita aprobará nuestro Gobierno este verano para gravar la compra de equipos y soportes informáticos. Soy una más del millón de personas que suscribieron el manifiesto de la campaña Todos contra el canon, que te invito a conocer. ¿Sabes que por vivir en España pagarás casi 90 euros más que un alemán al comprar un MP3? ¿Sabes que con este canon, impulsado por los vampiros de la SGAE, se te presume delincuente por comprar un cedé, una impresora multifunción o cualquier artilugio que sirva para la creación y la reproducción digital? ¿Sabes que cualquier Bisbal o cualquier Ministro de Industria confunden cultura con industria cultural en sus mensajes apocalípticos? ¿Nos toman por idiotas o por iguales, que no sé qué es peor?En fin, te propongo leer la entrevista que Consumer.es le hace a Darío Pescador, uno de los promotores de Baquia en sus tiempos heroicos. Para que vayas haciendo boca, aquí tienes un párrafo:
"Imaginen por un momento que los cuchillos de cocina, cuberterías, tijeras y navajas suizas tuvieran en España un sobreprecio de hasta el 80%. Imaginen que una empresa se dedicara a recaudar este dineral para compensar a las víctimas por arma blanca. El argumento del recaudador sería que "los objetos cortantes se usan sobre todo para apuñalar a la gente". Imaginen la crisis del sector hostelero y el malestar en los hogares."
lunes, 2 de abril de 2007
Esta maravilla fue el primer ordenador que usé.
Topé con él mientras iba a otro sitio y me ha hecho gracia verlo tan mono, tan imponente. Este bicho no tenía ni disco duro ni nada de nada. Por la ranura delantera le metíamos un diskette de no recuerdo qué capacidad, pero poca, que hacía que se pusiera en marcha. Luego lo sacábamos ("expulsábamos") y metíamos otro con el programa a ejecutar (incluso con varios) y grabábamos los documentos en ese mismo soporte. Antes de llegar al Mac con disco duro pasamos por el de dos ranuras (SE si no recuerdo mal, tremendo adelanto, en serio) pero eso es otra historia. Tuve la suerte de iniciarme con Macs gracias a trabajar en la agencia de publicidad que hacía los anuncios de Apple. En esa agencia no existía la división "cuentas pecé, creativos Mac" que tantas veces he encontrado después. Encima de cada mesa había un ordenador y a nadie le cabía en la cabeza que pudiera ser otra cosa que no fuera Apple. No había vida más allá de la manzana. Involucionar a un pecé 286, lo que podía pagarme para usar en casa, fue una pesadilla, tanto que cuando dí el salto a Windows 3.1 me pareció una bendición. Sé que hay personas que hablan de Spectrums y cosas por el estilo que funcionaban con cintas de cassette ¡sin ratón!. Es posible que si hubiera crecido en otro entorno laboral menos tecnificado, los ordenadores ahora no formarían parte de mi vida con esta naturalidad. Mi trabajo se basa en las redes de internautas, el portátil es mi herramienta de trabajo principal y casi una extensión de mi misma. Yo no escogí que fuera así, pero así es. La vida es curiosa...
Hoy llevo ya 22 meses sin fumar, que no sin ganas
de hacerlo. Lamento no ser más positiva si has venido a parar aquí buscando referencias, pero esa es la verdad. Igual a ti no te pasa. Dejas de fumar hoy y mañana estás como un pimpollo, incapaz de deletrear "cigarrillo". Si ese es tu caso, muchas felicidades. Para alegría del señor Trident, no es el mío. Esta madrugada, una más sin dormir demasiado, pensaba en otras madrugadas compartiendo tabaco y conversación. Mi pensamiento anoche se desviaba al recuerdo del cigarrillo; imagino que las charlas no fueron inolvidables y las que sí ya están incorporadas y tienen recuerdo propio. También me venían a la cabeza paseos nocturnos por el campo, cuando localizabas a tu acompañante gracias a la punta encendida del cigarrillo y eso daba pie a un rato de tonterías y de risas. Supongo que, si vuelvo al campo, a partir de ahora tendré que llevarme una linterna. No sé yo si una linterna da mucho juego a la hora de reír.
miércoles, 28 de marzo de 2007
Me gustan los libros, eso no es ninguna novedad. Y el
cine, el teatro, la música, vamos, cualquier cosa que alimente el espíritu. Y como también tenía ganas de participar en un bloc comunitario, invité a Roser, a Eva y a Duaita a escribir a ocho manos un bloc donde comentarnos libros. No es una idea de genio de la lámpara, sino un rincón donde encontrarnos en cyber y charlar sobre algo que nos haya gustado, o no. Iremos publicando con la calma, en la medida en que queramos, sin obligaciones, como cada una publica hoy en día su propio bloc.El nuevo bloc se llama "Interletraje". Por nada en especial, si no es porque soy la pus con los títulos. Bueno, y porque la palabra está relacionada con aquellos tiempos románticos de tipos fundidos, cajistas que sabían leer al revés y dedos manchados de tinta fresca.
Para mi, la lectura de un libro que me atrapa es como enamorarme: sólo deseo estar a solas con él. Si lo logro, la emoción va en aumento hasta que se mezcla con ese momento agridulce en que sabes que se va a acabar y aún y así sigues hasta el final. Y al terminar, cuando el libro ha valido la pena, necesito estar un par de días sin leer nada más, desanimada al creer que nunca más voy a leer un libro que me produzca esas sensaciones. Menos mal que me puede la curiosidad y no suele tardar en saltar a mis brazos otro libro, y otro y así hasta que siento que sólo deseo estar a solas con uno en concreto. Y vuelta a empezar. Es bastante parecido al placer infinito.
lunes, 26 de marzo de 2007
Entre todo lo que llega cada día a mi e-buzón hay
unos cuatro diarios electrónicos de todos los colores y sabores, además de diversos boletines. Además, mientras me ducho tengo de fondo una tertulia televisiva diferente cada día, según quién tertulie, y mientras me desplazo en bus o en metro aprovecho para escuchar la radio (zapeo compulsivamente si nada me atrapa), para leer un gratuito o ambas cosas a la vez. Bueno, pues hoy es uno de esos cada vez menos escasos días en que me importa un bledo todo lo que destacan los medios. Un vasco agrede a otro vasco que piensa diferente. Un catalán dice que le brinda la presidencia al jefe de la oposición si se meten en la harina independentista. En la Fiesta de la Rosa, Ernesto de Hannover se ha comportado con dignidad. Caja Madrid no vende a Eon sus acciones de Endesa. ¿Y a mi qué todo ésto? La vida debe ser mucho más sencilla, aunque sea a costa de ir a vivir a una isla caribeña (ayyyy, ya empezamos) y poder parar a pensar, reflexionar, ir más despacio, caramba. Estoy saturada de datos, que no necesariamente de información. Debería plantearme ir dejándola. Si puedo vivir sin tabaco, puedo vivir sin datos ¿no?


jueves, 22 de marzo de 2007
El mes loco siempre había sido febrero, pero ahora
resulta que no, que es marzo el que se ha chalado y vuelve a hacer frío. Qué desagradable. Esta tarde me toca dar la vuelta a la Galia cuando lo que de verdad me apetecería es quedarme en casa leyendo. La noche de mi cumpleaños me regalaron cosas preciosas y unos 80 ó 90 mil libros. Llegaron a preguntarme "te gusta mucho leer ¿verdad?" y contesté "si". Mejor, no estaba la noche para declarar ningún principio. Pero sí, digamos que leer y viajar es lo que más me gusta. Y contra más leo, menos escribo. Me refiero a esas cosas que escribo y luego envío a la papelera de reciclaje sin piedad. Cada vez tiro menos. No vale la pena escribir nada si no hay nada de contar, ni ganas de contar nada. Eso no quita que me gustaría mucho dedicarme a escribir, crearme una rutina de escritora, o no, inventar otros mundos y vivir del cuento. Debe ser porque no me gusta la parte práctica de la vida. Bueno, me largo a la primera reunión de la tarde. ¿Sabes lo que me molesta? Que si no asistiera a esas reuniones no pasaría nada. Nunca pasa nada. A las personas no les gusta pensar que son prescindibles, pero a mi no me molesta. Poder no estar me da libertad.martes, 20 de marzo de 2007
"La pantera rosa", una películas con unos créditos que pasarán a la historia por méritos propios, igual que su protagonista. Más o menos cuando el público salía de la sesión de noche me dio por nacer, hoy hace 44 años. Para celebrarlo me he comprado LA moto. Hala, a celebrarlo aterrorizando peatones. Por cierto, el encargado de mi garaje tiene un Montblanc que me ha robado el corazón. Él se ha dado cuenta y ha recuperado su boli de mis manos en menos de lo que se tarda en decir "a la ladrona". Nunca hay que bajar la guardia en el arte del disimulo. lunes, 19 de marzo de 2007
Debo ser la única persona que conoco que no quiere que
la llamen "joven", ni ser "joven", ni parecer "joven". Cuando empecé a dejar el tabaco me tenían frita los y las fundamentalistas libres de humo. Poco a poco, y siempre dentro de un orden, he ido entendiendo a algunos. A otros sigo enviándoles a freír espárragos. Vale, pues ahora me encuentro con cierta frecuencia a otros fundamentalistas, ciertos hombres pero sobre todo a mujeres que cuando digo mi edad (a partir de mañana 44 añazos), se apresuran a decir "ah, eres joven" y cuando les contesto que joven lo será ella, o él, oye, ¡se escandalizan! Claro, yo alucino porque, como abducidos por la misma nave, todos recitan una oración similar ¡y sin conocerse entre ellos!: "pues yo sí soy joven, estoy muy bien, me siento muy joven". Creo que intentan neutralizar mi negación, no vaya a ser que les salpique, se les caigan los lazos de las trenzas y ¡zas! de pronto sean personas maduras normales y corrientes. Dependiendo del día que tenga les dejo vivir en la ilusión o insisto que a partir de los 26 ó 28 ya no es es joven, sino ridículo por la insistencia. Y aprovecho para reivindicar que estoy encantada de tener la edad que tengo, de parecer que tengo la edad que tengo y de que no volvería a los veinte ni loca. Estas personas se extrañan de tener delante a una trucha vital, pero es que no puedo evitarlo. Dejando el marketing a un lado, ¿qué beneficios extraordinarios tiene ser joven para negar con insistencia otras etapas de la vida? Se me ocurre que aún le pasas desapercibida a la ley de la gravedad y la piel de brazos y muslos todavía no se han independizado y se mueven al ritmo que les marcas, vale. Además de ciertas bondades físicas, ¿qué más hay que nos haga desear no pasar nunca de los veinte? ¿Por qué esa obcecación? ¿Miedo? Seguramente, pero no me sirve. Ya sé que soy rarita, pero a mi me gustan los hombres de mi edad y también de un poco más. Me gusta que tengan arrugas alrededor de esos ojos que te miran dentro. Me gusta una cierta despreocupación abdominal acompañada de una sonrisa indulgente, consigo mismo y conmigo. Me gusta que me expliquen, que me sorprendan, que me faciliten el intercambio. Hombres aparte (la primavera, que no perdona) quiero cada minuto que he vivido. Claro que cambiaría muchas situaciones, muchas decisiones, pero todo lo que me ha pasado o no me ha pasado hasta ahora me ha llevado ser como soy y por ello a conocer y a conservar a mi lado desde hace muchos años a la mayoría de amigas y amigos con los que cenaré mañana, con la excusa de mi cumpleaños. Otros son más recientes, pero igualmente importantes para mi. Una vez al año me concedo el lujo de reunir a algunas de las personas excelentes con las que comparto universo cotidiano, a las que quiero, que me quieren. En amigos soy una privilegiada. Eso sí hace que me sienta orgullosa. Ser joven no; lo fui para llegar hasta aquí. El hoy me llevará a ser una ancianita venerable que, espero y deseo, sonría cuando mire atrás. Que a nadie se le ocurra quitarme ni un segundo de mis aún hoy 43 años, con lo que me han costado. Soy una mujer madura por fin, y me gusta. Inmejorables noticias: ya tengo plaza de garaje. Si todo cuadra en el Universo, estrenaré mi moto el 2 de abril. Soy la bomba haciéndome regalos de cumpleaños. Bueno, me lo merezco, que han sido dos años muy duros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)