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sábado, 7 de abril de 2007

Huy, que enfadada estaba ayer, y el caso es que no

recuerdo porqué. Lo del canon me molesta, pero como tantas otras cosas. Supongo que lo que me tiene frita es la larguísima Semana Santa. El miércoles pasado insistí en despedirme de todo el mundo deseando "felices vacaciones de primavera", aunque no confío en haber influido demasiado. Encima, ayer viernes (santo) por la tarde, mientras la Macarena me salía por una oreja y el Cristo del Gran Poder se sentaba en mi sofá, llamaron a la puerta. Dejando a un lado que las visitas inesperadas me molestan sobremanera, abro la puerta y me saluda con entusiasmo una familia -padre, madre y niña- Testigos de Jehová. Con mi mejor sonrisa les dije que muchas gracias pero que era atea. El Testigo me preguntó que desde cuándo y al responder que desde los diez años más o menos me dejó por imposible y se fueron escaleras abajo. Extraño día un Viernes Santo para predicar. Primero pensé que eran un coñazo, como lo sería una monja cristiana o un monje budista si llamasen a mi puerta para comunicarme que su Dios me quiere. Después me hizo gracia que fueran unos guerrilleros de la Fe, porque ponerse a llamar a puertas un Viernes Santo a la hora de la Siesta es pedir martirio a gritos. Pero, sobre todo, me fijé en la nena. Debería tener unos diez o doce años, la habían vestido de punta en blanco y me sonreía, naricilla levantada, intrépida como su papá. Procuro ser amable con todos los vendedores a domicilio, porque nunca se sabe si me veré en ese brete, y si llevan a una niña incorporada, más. En fin, aunque la Constitución Española asegure que ninguna confesión tiene carácter estatal (Sección 1ª, Artículo 16, punto 3), aquí, de finales de marzo a principios de abril seguimos publicitando el bacalao, consumiendo buñuelos y monas de Pascua y tragando horas de televisión y radio con pasos, saetas y lágrimas de costaleros y costaleras si llueve, además de someternos a las tradicionales Espartaco, Los Diez Mandamientos o Barrabás (reload).


En otro orden de cosas, hoy hace treinta años que legalizaron el
Partido Comunista en España. La sonrisa de Lalo Azcona, entonces editor y presentador de informativos de TVE, al terminar de leer la noticia, fue espectacular.

2 comentarios:

roser_pen dijo...

Sobre la SS: a mi lo que más me jode es la falsedad que se palpa en el ambiente... (en el religioso, básicamente)... Tanto golpe en el pecho propio para luego darlos en pecho ajeno, cuando se acaban los festejos. Y lo digo con conocimiento de causa, que tengo allegados con afición al temita... Cago'n'la! un año de estos les voy a seguir los pasos pero a capirotazo limpio!

roser_pen dijo...

Se nota mucho que las vacaciones me han sentado como el culo??