miércoles, 28 de febrero de 2007
Hoy he pasado media vida en el metro.
Empiezo a agobiarme. Mi vida es un transbordo. Lo único bueno que tiene el transporte público es que me permite ir abandonando libros para que otros los encuentren, o no. En lo que va de semana ya he hecho circular cuatro libros.
Quiero una moto ya. La próxima semana, a poco que pueda, me acerco a Suzuki.
lunes, 26 de febrero de 2007
La verdad es que la cancioncilla del vídeo que
Sasi sasi o to aro aroY como no soy una persona cruel, te dejo la traducción.
O angi si nau boroi amu
Ni ma oe e fasi korona
Dolali dasa na, lao dai afuimae
Afuta guau mauri, Afuta wela inomae
Sasi sasi ae o angisi nau
Boroi nima oe e fasi koro na
Dolali dasa na, lao dai afuimae
Afuta guau mauri, Afuta wela inomae

domingo, 25 de febrero de 2007
¿Dónde demonios está Matt?
Matt Harding es un diseñador de videojuegos que se define a si mismo como viajero y mal bailarín. En este video pasea por medio mundo, ejecutando un bailecillo que, junto con la música de fondo (la que probablemente oigamos antes de morir) convierte este vídeo en una pieza hipnótica. Qué buena idea. Por cierto, este vídeo lo he robado sin el menor sentimiento de culpa del blog de Richard, que siempre encuentra cosas curiosas en la red. Sobre Matt, el bailarín del vídeo, hay más información en Youtube
jueves, 22 de febrero de 2007
De pronto, un día te levantas y una buena noticia

Recuerdo una conversación de café hace más de un año en la última agencia de publicidad fashion-somos-lo-más donde trabajé sobre legalizar la prostitución. En aquel momento, menos el jefe y un señor tangencial, el resto éramos mujeres. Tres de las seis que éramos veían del todo natural que la prostitución fuera reconocida como una trabajo para que las prostitutas tuvieran seguridad social y una pensión, y además, si una mujer quería ser puta, ¿qué problema había? Una tiene derecho a hacer lo que quiera con su cuerpo.
Esas mujeres confundían chupársela al novio con meterse en la boca decenas de pollas en cualquier estado por diez euros, veinte un completo y veinticinco sin condón y hacemos lo que tu quieras mi amor. Estas mujeres que tanto defendían la libertad de las prostitutas a hacer lo que quisieran con su cuerpo no sabían nada, por suerte para ellas, de la sordidez y la marginalidad, de la pérdida de respeto por una misma, de costillas rotas, ceja abiertas, pezones arrancados, desgarros vaginales a causa de violaciones con cualquier cosa que se tiene a mano.
Tampoco creo que se planteasen el auge de la prostitución infantil, la importancia del comportamiento social común en la construcción de las generaciones que nos suceden, ni tantas otras realidades alrededor de la prostitución. Como esas mujeres que no entendían la diferencia entre cobrar por dejarse follar, maltratar, vejar y trabajar en una agencia ("es lo mismo", dijeron) hay muchas, demasiadas. Saco espumarajos de rabia contra el machismo celtibérico, pero que las gilipollas sean mujeres jóvenes universitarias, pretendidamente informadas, presuntamente actualizadas al segundo, me saca de quicio, quizá porque soy mujer. Menos mal que mi cotidianidad, tanto con los hombres como con las mujeres que me arropan, está llena de inteligencia. Y de (buenos) sentimientos. Bueno, pues eso, a ver si hay algún diario más que se suma a 20Minutos.
martes, 20 de febrero de 2007
¿A que no sabías que todos tenemos un garbanzo?
Igual no hacemos amiguitos, ya veremos. Xavi y yo vamos a lo mismo, a divertirnos y echar unas risas; el resto, en especial dos de los cenutrios, se lo toman en serio, queriendo aprender los pasos y todo. Lo peor es cuando insisten en equivocarse toooodo el rato. Yo no soy Pavlova, vale, pero ellos no serán Gene Kelly ni en cinco reencarnaciones. Hala, viva el karma.
En otro orden de cosas, el viernes por la noche, antes de subirme a un tren hacia casa de Dani y Marta (experiencia inenarrable lo del tren que aún no he superado, con neonazis, niñas que intentan frenar el tren porque se han dejado al novio en el anden y flipaos tocando palmas a dos centímetros de orejas ajenas) tuve que cubrir la presentación de una asociación de hombres a favor de abolir la prostitución, que en eso estamos. Bernat y Vicent, un encanto de criaturas. Me gustó conocerles.
lunes, 19 de febrero de 2007
Un par de veces al mes, más o menos
me llega un mensaje de la Red de Acción Urgente de Amnistía Internacional, pidiendo que envíe cartas solicitando que no ejecuten a alguien, o que a tal persona se le aseguren sus derechos. Las cartas van dirigidas a las autoridades de diversos países, que en todas partes cuecen habas. El caso es que las cartas llegan, en ocasiones los mandatarios contestan y los llamamientos funcionan. Poco a poco.
viernes, 16 de febrero de 2007
miércoles, 14 de febrero de 2007
Tremendo y peligroso momento el de esta tarde,

Esta vez han pasado veinte meses hasta que el pensamiento verdemoco se ha materializado. O soy más sabia o mi mente va más lenta. La gran ventaja es que ahora sé que sí pasa, y no me apetece volver a pasar por todos estos post de nuevo con lo que conlleva. No, no. Pero ¡qué cojonudo! el pensamiento verdemoco sigue ahí, dando vueltas, y dando por el saco también. Para compensar, le voy a hacer tal tortilla de patatas a mi madre que apuesto que después de cenar llamará a un notario de urgencia para testar a mi favor (de una vez por todas... )
A ver si el mandala me ayuda a mantener la serenidad.
No, si va a ser que esto de la publicidad funciona.
Bueno, que eso, que en breve Xavi y yo vamos a ser las estrellas del Lindy-Hop Él más, porque ya tiene su currículo como bailarín. Pero yo le iré a la zaga, porque bailar bien, bien, pues no mucho desde que dejé el clásico (en serio) pero como una vez me dijo un andaluz al oido entre sevillana y sevillana, con los ojos entornados, la voz ronca y sacando pecho: "hay que ver que mal bailas, ¡y que arte le echas!" (fundido en negro.) El mejor piropo que jamás recibió una bailarina, o bailaora o yo misma. Ea.
martes, 13 de febrero de 2007
Billet-doux: busco a un hombre ¡ya!
lunes 19 febrero y el miércoles 21 de febrero, de 21.30 h a 23 h
y el sábado 24 de febrero, de 11 h a 14 h
O te va mejor el:
sábado 24 de febrero, de 18 h a 21 h
y el domingo 25 de febrero, de 16 h a 21 h
¡apúntate conmigo a aprender a bailar swing! Vaaaaaaa. ¿Qué te cuestaaaa? Xfavoooooor. (Sí, estoy en una lista de espera, aguardando que se apunten hombres y desesperada porque no me llaman y me voy a quedar sin swing.) Te lo pasarás bomba y sólo por 18 euros que vale el cursillo. ¿A que no está mal?
Si lees esto y eres mujer, o australiano, y conoces a algún hombre en Barcelona que quiera aprender a bailar swing, ¡pásale el contacto!
domingo, 11 de febrero de 2007
Ayer tuve un pensamiento que en estos

jueves, 8 de febrero de 2007
Por fin alguien de la profesión con sentido común

Abajo, la cita de Buenafuente, publicada en "El País".
Siempre he dicho que este chico vale mucho.
"Ante la libertad de premiar está la libertad de rechazar el premio, y este Micrófono de Oro lo rechazo porque no quiero estar en el mismo palmarés que un personaje cuya concepción de la radio es por completo ajena a la mía. Yo respeto mucho esta profesión, y la forma que tiene esta persona de llevarla a cabo me ofende. No es la radio que a mí me gustaría para este país. Se puede optar por la discrepancia en silencio, pero yo he optado por decir en voz alta que no soporto estos premios salomónicos que tratan de honrar colores imposibles. Así tratan de decir que todo vale, y poco a poco se va pudriendo el periodismo. Y quería dejar clara mi discrepancia. En voz alta".
miércoles, 7 de febrero de 2007
lunes, 5 de febrero de 2007
viernes, 2 de febrero de 2007
Mucho hablar de jazz y yo sin acordarme que es

Veinte meses es ese tiempo inconcreto que tienen los niños pequeños que siempre me intranquiliza. Por eso, cuando un niño puede mantener la cabeza erguida trato de no preguntar la edad a quien le lleva a cuestas, por si me dicen "veinte meses", y sonriendo esperan que les devuelva el favor del dato con algún "anda, pues que grande está". Nunca sé si veinte meses son mucho o poco, en el caso de un bebé, me refiero. Sin tabaco son mucho, contando día tras día. Y tampoco sé yo lo grande que tiene que estar un bebé, pero he contrastado de forma empírica (Roser, tu me entiendes) que la frase "qué grande está" gusta. Esto de la infancia ajena es complicado. La propia también, aunque eso merecería entrada aparte y ahora mismo no.
Otra cosa que también me intranquiliza, aunque no sé si sólo pasa en Cataluña por si es una traducción literal, es que los bebés no tienen edad, o años, o meses. Los bebés tienen "tiempo". "¿Qué tiempo tiene?" ("Quin temps te?") + "Veinte meses" ("Vint mesos") es una situación de pesadilla. (Brlrlrlrl sólo pensarlo.) Además, veinte no es una magnitud fácil (vamos a poner que se llame magnitud). También es verdad que ya soy mayor para saber contar de doce en doce. No, si sí, pero nunca he sabido contar.
Eva, con toda confianza, puedes entrar a degüello y aclararme lo de las magnitudes y las catalanadas (si de paso pones los acentos y las comas en su sitio, estupendo.) Hazte a la idea que estoy en uno de esos pupitres que tanto extrañas (¡Ja!)
Lo dicho, un año y ocho meses sin fumar, minuto a minuto. Hoy he vuelto a desnudar de celofán un paquete de Camel. Eso, entre otras cosas, es lo que significa minuto a minuto. La bomba. Buff.
Fantástica emisora de radio por internet con canal
Ahora está sonando Speak Low, de Billy Holiday. Maravillosa para escucharla sola o mientras mato correos de trabajo a las mil de la noche de un viernes. Toda vida tiene un ying y un yang y la mía debe tener dos, aún no se si yingues o yangues. Quizá tenga dos de cada, como soy piscis.
Qué curioso, el jazz es uno de los pocos estilos musicales (por decir algo) que no me dan miedo.
(Y ahora suena Yardbird, de Miles Davies. Hummmm.)