
Me gusta Jordi Hereu porque cuando habla lo hace sobre las cosas de mi pequeño universo, sobre la forma de mejorar la vida de las personas de a pie, y además le entiendo. No es fácil seguir los discursos de los políticos. La mayoría se pierde en frases hechas que no resistirían ni un sólo dardo, pero como los educan para no callar, más veces de las deseadas sueltan unas memeces como catedrales.
Volviendo a Jordi Hereu, le votaré porque me gusta, porque va per feina, expresión catalana que significa dejarse de tonterías y de política de salón y ponerse a trabajar, y también porque me parece un tipo honrado. Alguna amiga le ha acusado de ser un tipo áspero en ocasiones. Puede ser. No creo que el alcalde y yo llegásemos a ser amigos ¿y qué? No quiero irme de copas con él. Le voto y le apoyo para que gobierne mi ciudad aplicando el programa socialista.
Cuando Hereu charla con la gente no pretende quedar bien ni ganar votos, sino comunicar porqué hace lo que hace, con que objetivo y las consecuencias y si cree que debe oponerse a los comentarios de alguien que asista a un acto, pues se opone. Tiene un único discurso, el socialista, y a mi me vale. El no decir lo que la gente espera suma poco voto indeciso y sólo los valientes pueden sobrellevar la impopularidad que supone. Bueno, tan valiente que cuando era teniente de alcalde impulsó el Área Verde, un sistema de pago por aparcamiento en la calle que levantó ampollas, aunque ahora gusta, y mucho. Esa fue una de las actuaciones impopulares que han ido cambiando el aspecto de Barcelona. Cada vez hay menos coches y más bicicletas, más peatones tranquilos y más zonas para disfrutar con la calma.
El 27 de mayo, con las Municipales, volveré a pasarme el día en un colegio electoral (eh, pero cada vez domino más la pausa-café y el momento "paella") y espero que el resultado sea favorable a mi ideología. Actualmente Barcelona está gobernada por una mayoría PSC en tripartito con ERC e IC-V. La derecha catalana (CIU) y la sucursal del aguilucho (PP) llevan esperando turno 28 años. Espero que los barceloneses sigan confiando en un gobierno de izquierda para que Jordi Hereu y su equipo tengan cuatro años por delante para seguir demostrando lo que valen. Y los derechones a la grada, sin achantar, que para eso somos demócratas, pero controlaos, como debe ser.
El banner lo descolgaré cuando pasen las elecciones.